17 April, 2024
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Opinión: Ocasión de Resucitar

Opinión: Ocasión de Resucitar
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La resurrección de Jesús en nuestra tradición Cristiana es el mayor acto de redención donde se fundamenta la fe, según las escrituras Cristo venció a la muerte después de haber cumplido el mandato divino entre los hombres, Mt 28:6 “No está aquí, porque ha resucitado”.

Este vencimiento de la muerte representado en un Jesús Vivo, se conmemora anualmente en una fecha como hoy domingo de resurrección, donde múltiples celebraciones litúrgicas proclaman un mensaje de esperanza, alegría, luz y nuevos comienzos.

¿Es la resurrección un acontecimiento que solo deba conmemorarse cada año? Hablemos de tener acciones que nos permitan establecer eventos de resurrección diaria.

El concepto de resurrección está vinculado inevitablemente al estado y vencimiento de la muerte para el retorno una vez más a la vida, un hecho imposible de evidenciar en nuestros tiempos, inaudito para la ciencia y lejano en la historia Cristiana; es por fe que revivimos ese excepcional momento. 

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Pero hoy en medio de nuestra cotidianidad ¿acaso no presenciamos cada vez más, actos y certezas que nos hacen sentir la muerte en vida?, hablo de esos malos pensamientos frecuentes que matan la mente y las ilusiones, del pesimismo enfermizo que produce la desesperanza, de esa envidia mal que afecta toda acción generosa, o del egoísmo crónico que impide la solidaridad, etc… Enfermedades terminales que nos roban vida y nos postran silenciosamente dentro de una tumba sin salida.

La muerte en vida es una sucesión de hechos descontrolados de maldad y destrucción innatos en el ser humano, una vida orientada por caminos de mentira, corrupción, procastinación, infidelidad, lujuria, estafa y esa pérdida de valores que constituyen una lamentable muerte cultural, basta con aceptarlo, asumirlo y tener ocasiones diarias de resurrección.

Si bien pareciera redundante pensar en una resurrección en vida, me refiero a aquellas renuncias diarias y al estado de alerta que nos recuerda que estamos para algo mejor y más hermoso, hablo también de tomar conciencia de nuestros actos de muerte diaria para hacerles frente y sobrepasarlos, tal vez no sea fácil pero el solo hecho de identificarlos y mirarlos a conciencia les quitará fuerza y nos permitirá encontrar herramientas suficientes para una necesaria renuncia. 

Esta visión desde lo particular puede inspirarnos a imaginar una mejor sociedad, más paciente y tolerante, no hacerlo podría fundar un estado de negación que estimulará seguir abriendo paso por caminos abismales, impedirá una vida plena, una consciencia tranquila y una mejor sociedad.

Fijar la mirada en la vida nos hace sensibles al deseo diario de realizar buenos actos que nos permitan renuncias, distancias y resurrección como hecho de vencimiento a todo aquello que nos impide hallar un mejor sentido a nuestra vida. El único que venció la muerte para vivir por la eternidad claramente es Cristo y el suyo ha sido el más grande sacrificio que nos hace acreedores de una vida eterna, pero es necesario vivir con ocasión de resurrección todos los días, esto sin duda nos ayudará a alcanzar a su promesa.

Pienso que si hay vida eterna con seguridad hay actos de muerte en vida, caminar con esta sensibilidad nos permitirá establecer una actitud de desprendimiento, un estado de alerta y muchas ocasiones de resurrección.

Solo así, probablemente la gracia divina impedirá que la maldad de muerte resida en nosotros, sentenciándole de una buena vez que: “No está aquí porque hemos resucitado.”

Opinión:

Christian Castro López

@chrisarquitecto