El alcalde Federico Gutiérrez Zuluaga anunció que la concesión de las fotomultas en Medellín, vigente desde hace 20 años, no será prorrogada.
El contrato con UNE (hoy Tigo-UNE), identificado con el número 5400000003 de 2006, finalizará el 31 de diciembre de 2025, marcando el fin de un modelo concesionado que será reemplazado por un sistema público con enfoque preventivo y pedagógico, bajo la operación de la Empresa para la Seguridad y Soluciones Urbanas (ESU).
Con esta decisión, el Distrito asumirá el control total del Sistema Inteligente de Movilidad de Medellín (SIMM), cuya infraestructura tecnológica, valorada en $31.208 millones, será transferida al municipio. A partir del 1 de enero de 2026, el Conglomerado Público de Medellín recibirá el 100 % de los ingresos por trámites, comparendos y fotodetecciones, recursos que se invertirán en infraestructura vial, transporte público, modernización semafórica y seguridad vial.
“Las fotodetecciones no se acaban, pero su propósito cambia. Queremos prevenir, no multar. Vamos a señalizar claramente cada cámara, para que no sean trampas sino herramientas para salvar vidas. Lo que nos interesa es la seguridad, no la plata de la gente”, afirmó el alcalde Federico Gutiérrez.
El nuevo modelo reemplaza el antiguo esquema, en el que Medellín solo recibía el 28,3 % de los ingresos, una proporción que el mandatario calificó como “desfavorable para la ciudad”. Con el cambio, el sistema adoptará un enfoque educativo y ciudadano, que incluirá:
- Señalización visible y anticipada a 200 y 100 metros de cada punto de fotodetección.
- Eliminación de sanciones por cruces en semáforo amarillo o bloqueos por congestión.
- Recordatorios automáticos sobre el vencimiento del SOAT y la revisión técnico-mecánica mediante mensajes, correos y llamadas.
- Campañas de actualización de datos en el RUNT y fortalecimiento de la estrategia “Te queremos vivo”.
- Integración de las cámaras de movilidad con el sistema de seguridad ciudadana, contribuyendo a la lucha contra la criminalidad.

Según la Alcaldía, solo en el último año se han reducido en más de 11.000 las fotodetecciones por falta de SOAT y revisión técnico-mecánica, gracias a las alertas preventivas que comenzaron a aplicarse en 2024.
El alcalde Gutiérrez recalcó que el propósito de este cambio es “recuperar la confianza ciudadana en el sistema” y fortalecer la cultura vial.
“Lo más importante es que haya justicia, que disminuya la accidentalidad y que las fotomultas sirvan para educar, no para castigar. Queremos que todos lleguen bien a casa”, concluyó el mandatario local.
Con este nuevo modelo, Medellín se posiciona como una de las primeras ciudades del país en transitar de un sistema sancionatorio a uno pedagógico y transparente, en el que la tecnología y la seguridad vial se ponen al servicio de la ciudadanía.



