Expresidente Uribe honra la memoria de Miguel Uribe en Cementerio Central y El Golfito
El expresidente Álvaro Uribe Vélez llegó este sábado al Cementerio Central de Bogotá para visitar la tumba de Miguel Uribe Turbay, el joven senador que falleció recientemente. La visita fue breve, privada y marcada por un profundo silencio.
Álvaro Uribe descendió del avión que lo trajo desde Rionegro, Antioquia, y se dirigió directamente a la tumba. Allí se arrodilló, tocó el césped y permaneció unos minutos en reflexión. “Sacrificaron un árbol fresco del jardín de la democracia”, dijo, recordando la pérdida del senador de 39 años.
Lo acompañaron dirigentes del Centro Democrático como Gabriel Jaime Vallejo, José Obdulio Gaviria y Alfredo Rangel. La familia del senador no estuvo presente en este homenaje.
Tras la visita al cementerio, Uribe se trasladó al parque El Golfito, en Fontibón, donde Miguel Uribe fue víctima de un atentado el pasado 7 de junio. Allí, decenas de personas se acercaron al expresidente para manifestarle su apoyo, tomarse fotos y expresarle sus palabras.
En el sitio exacto del ataque, Uribe leyó un mensaje preparado previamente: “Que este lugar refleje la llama que Miguel mantuvo por Colombia. Que quienes lleguemos, no veamos un lugar de venganza ni de falsa paz. Que inspire la seguridad necesaria para que haya tranquilidad en nuestras ciudades y veredas. Que proteja la libertad de emprender, estudiar y expresarse”.
El expresidente destacó la importancia de la seguridad para el país y recordó que Miguel Uribe fue privado de la vida por un atentado que involucró “dinero, drogas y una cadena de instigadores”, y aseguró que su sacrificio lo convierte en un referente para quienes buscan inspirar al pueblo colombiano.
El acto, corto pero sentido, contó con la presencia de María Fernanda Cabal, Andrés Forero, Nancy Patricia Gutiérrez y otros miembros del partido. Uribe finalizó su discurso invitando a mantener viva la memoria del senador y a que su ejemplo motive acciones por la seguridad y la libertad en Colombia.



