Gobernador de Antioquia reaccionó a decisión del Consejo de Estado de suspender decreto que fijaba el aumento del salario mínimo
Tras la decisión del Consejo de Estado de suspender provisionalmente el decreto que fijaba el aumento del salario mínimo para 2026, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, se pronunció sobre los efectos que —a su juicio— tendría la medida en la economía y en las finanzas territoriales.
El mandatario departamental señaló que el análisis del incremento salarial debe ir más allá del impacto inmediato en los ingresos formales y considerar la realidad laboral del país, marcada por altos niveles de informalidad.
Según explicó, más de la mitad de la fuerza laboral colombiana devenga menos de un salario mínimo, lo que —indicó— obliga a evaluar con mayor prudencia las decisiones que puedan afectar la generación de empleo y la sostenibilidad económica.
“La vitalidad de una economía se entiende por la calidad del empleo que se genera y porque los ciudadanos tengan recursos para sostener su vida, pero más de la mitad de la fuerza laboral vive el drama de la informalidad y gana menos de un salario mínimo”, afirmó.
Más información: Atención: Consejo de Estado suspendió decreto que fijó el salario mínimo para 2026
Rendón insistió en que el debate público debe centrarse en medidas que realmente favorezcan a la población, evitando —según dijo— posturas populistas o decisiones orientadas a generar aprobación inmediata.
“Decir cosas para ganar aplauso es muy fácil. Pero manejar la economía no funciona así”, expresó.
Impacto en proyectos regionales
El gobernador también advirtió posibles repercusiones fiscales para Antioquia, al asegurar que el aumento habría implicado sobrecostos superiores a los 700 mil millones de pesos en contratos y programas en ejecución.
De acuerdo con sus declaraciones, ese escenario habría obligado al departamento a reducir el alcance de obras públicas y proyectos sociales por falta de recursos adicionales.
Entre los sectores que podrían verse afectados mencionó la infraestructura vial —incluyendo cientos de kilómetros de pavimentación— y los programas de vivienda, que benefician a miles de familias en distintas subregiones.
“Si no contamos con esos recursos adicionales, habría que recortar programas u obras ya adjudicadas”, advirtió.
Finalmente, el mandatario cuestionó la idea de que el crecimiento económico pueda impulsarse únicamente por decreto.
“Si la riqueza se pudiera decretar, gobernar sería muy fácil. Pero la economía no funciona de esa manera”, concluyó.
La discusión sobre el aumento del salario mínimo continúa abierta mientras avanzan los análisis jurídicos y económicos frente a la medida suspendida.


