Por primera vez, los dos equipos más emblemáticos del fútbol antioqueño, Atlético Nacional y el Deportivo Independiente Medellín (DIM), firmaron un acuerdo histórico con el programa Parceros, la estrategia de prevención social del delito liderada por la Administración Distrital de Medellín.
El objetivo: crear oportunidades de empleo, formación e inclusión social para jóvenes en situación de vulnerabilidad, apostando por el deporte como herramienta de transformación y convivencia.
La alianza contempla cupos de empleo, formación técnica y experiencias culturales en el estadio Atanasio Girardot, como parte de un programa integral que busca prevenir el delito y abrir nuevos caminos de desarrollo humano.
“Hoy demostramos que la seguridad también se construye desde el trabajo en equipo. Con el apoyo del Nacional y el Medellín estamos generando oportunidades reales para los jóvenes y consolidando el fútbol como una herramienta de transformación social”, afirmó Manuel Villa Mejía, secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín.
En lo corrido del año, más de 2.500 jóvenes han participado en procesos de orientación, empleo y capacitación técnica gracias al programa Parceros, que combina formación laboral, apoyo psicosocial y articulación con el sector privado.

De acuerdo con los análisis de la Secretaría de Seguridad, la falta de oportunidades laborales y educativas es uno de los principales factores que llevan a jóvenes a vincularse con economías ilegales.
El programa Parceros busca reemplazar los entornos de violencia por escenarios de aprendizaje, fortaleciendo la empleabilidad y la construcción de proyectos de vida sostenibles.
“Medellín sigue demostrando que autoridad y oportunidad pueden ir de la mano. A los grupos criminales les decimos con claridad: mientras ustedes buscan reclutar, nosotros estamos generando opciones reales de vida. Este es el camino de la seguridad con propósito y esperanza”, enfatizó Villa Mejía.

El fútbol como símbolo de unión social
Tanto Atlético Nacional como el DIM destacaron el carácter emblemático y transformador del deporte, que en Medellín ha sido un lenguaje común entre comunidades diversas.
Los clubes acompañarán procesos formativos, encuentros deportivos, actividades de integración y mentorías con jugadores, entrenadores y personal administrativo.
Esta iniciativa busca reconciliar el territorio y demostrar que la rivalidad deportiva puede convertirse en cooperación social, enfocada en construir oportunidades y convivencia.
El convenio firmado entre los clubes y el programa Parceros incluye un sistema de seguimiento para evaluar los avances de los beneficiarios en sus procesos de formación, inserción laboral y desempeño académico.
El acuerdo también refuerza la cooperación entre el sector deportivo, la Administración Distrital y la sociedad civil, consolidando una Medellín que se levanta desde el respeto, el empleo y la convivencia.


