Tras meses de tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos, los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump sostuvieron una llamada telefónica histórica de aproximadamente una hora, facilitada con apoyo del senador republicano Rand Paul, y respaldada por esfuerzos de la embajada de Estados Unidos en Colombia y canales especiales de comunicación.
La conversación, que se realizó el 7 de enero de 2026, marca el primer contacto directo entre Petro y Trump desde el regreso del magnate a la Casa Blanca y representa un intento de restablecer el diálogo bilateral tras una etapa de fuertes desencuentros.
Rand Paul, clave en la comunicación entre Petro y Trump
El senador Rand Paul, médico de profesión y legislador por el estado de Kentucky, jugó un papel clave para que la llamada se concretara. Según comunicaciones oficiales, Paul conversó previamente con Trump y lo convenció de establecer una línea directa con Petro, lo que facilitó la comunicación entre ambos mandatarios.
Paralelamente, la embajada de Estados Unidos en Colombia colaboró en asegurar que la conexión fuese efectiva, habilitando un canal especial en la oficina presidencial antes de que Petro se dirigiera a la Plaza de Bolívar para su discurso público.

Temas centrales de la llamada: narcotráfico y Venezuela
Durante los 55 minutos de conversación, el presidente Petro expuso sus puntos de vista sobre dos asuntos de alto impacto regional.
Petro presentó sus políticas antidrogas, que según su administración han tenido presencia por casi dos décadas, y dialogó con Trump sobre la necesidad de fortalecer mecanismos bilaterales de cooperación, control y prevención del tráfico de estupefacientes.
Otro punto central fue la situación política y humanitaria en Venezuela, donde recientes operaciones lideradas por Estados Unidos, incluida la captura del expresidente Nicolás Maduro, generaron tensiones en la región. Petro planteó la importancia de avanzar hacia un diálogo nacional entre venezolanos como alternativa a soluciones autoritarias o conflictivas.
Propuesta de alianza “respeto y energía limpia”
Según fuentes del entorno presidencial colombiano, Petro aprovechó el diálogo para exponer propuestas más amplias de cooperación que trascienden cuestiones diplomáticas tradicionales. Entre ellas, un plan de inversión conjunta de 500.000 millones de dólares en energías limpias, que busca descarbonizar la matriz energética de Estados Unidos mientras se impulsa el desarrollo sostenible en el continente.
Aunque Trump no mostró estar completamente de acuerdo, Petro afirmó que el simple hecho de abrir el diálogo representa un avance frente a la retórica confrontativa y la violencia como salida a los conflictos internacionales.
Reacciones oficiales y próximos pasos
La llamada fue descrita por ambos líderes como cordial. Trump, a través de publicaciones en su red social, calificó el contacto como un “gran honor” y manifestó su disposición a recibir a Petro en la Casa Blanca en una reunión futura, un gesto interpretado como un intento de acercamiento diplomático tras meses de tensión.
Por su parte, Petro destacó que restablecer canales de comunicación entre presidentes y sus cancillerías no solo reduce el riesgo de confrontación, sino que puede generar acciones conjuntas en enfrentar desafíos comunes como el narcotráfico y la estabilidad regional.


