Fiscalía y Europol desmantelan red internacional de trata de personas.
Una red transnacional de trata de personas fue desmantelada gracias a una operación conjunta entre la Fiscalía General de la Nación, Europol y otras autoridades europeas. La organización criminal, con presencia en Medellín (Antioquia) y Cali (Valle del Cauca), se dedicaba a captar mujeres jóvenes mediante falsas ofertas laborales para luego enviarlas a Europa, donde eran explotadas sexualmente.
De acuerdo con la investigación, las víctimas eran convencidas de viajar a países como Malta, Croacia, Montenegro y Albania, donde al llegar eran despojadas de sus pasaportes, incomunicadas y obligadas a ejercer actividades sexuales para “pagar” los gastos de viaje y hospedaje.
“Estas mujeres fueron sometidas a engaños, maltratos físicos y psicológicos. Les prometían empleo y las convertían en víctimas de explotación sexual”, señaló un vocero de la Fiscalía.
Nueve capturados, incluido el presunto cabecilla
En total, nueve personas fueron capturadas y judicializadas por su presunta participación en el entramado criminal:
- Lukas Giraldo Betancur (presunto cabecilla)
- Óscar Arbey Ospina Ocampo
- Mario Augusto Giraldo Hernández
- Natalia Jaramillo Holguín
- María Camila Correa Muñoz
- María Paulina Restrepo Benítez
- Diana Jaidivy Hernández Álvarez
- Michell Dahiana Gaviria Ramírez
- Grecia Alejandra Duarte Guzmán
A todos ellos, la Fiscalía les imputó los delitos de concierto para delinquir, trata de personas y fabricación, tráfico o porte de armas de fuego.
Así operaba la red
Las investigaciones revelaron que Lukas Giraldo Betancur era el líder del grupo, encargado de financiar los pasaportes, visas, tiquetes y hospedajes. Aprovechando su doble nacionalidad y residencia en Europa, enviaba cartas de invitación para facilitar el ingreso de las víctimas a Malta y Croacia.
Por su parte, Natalia Jaramillo Holguín habría utilizado una agencia de viajes en Pereira (Risaralda) para emitir los tiquetes de las jóvenes. Los demás integrantes cumplían funciones logísticas, de contacto y acompañamiento a las víctimas durante los trámites previos al viaje.
Una vez en el extranjero, las mujeres eran obligadas a trasladarse entre distintas ciudades para cumplir “cuotas” impuestas por los tratantes, con multas que alcanzaban entre 3.000 y 4.000 euros.
Víctimas en condiciones de vulnerabilidad
La Fiscalía informó que las mujeres reclutadas eran principalmente jóvenes en situación de vulnerabilidad económica, atraídas por supuestos empleos como niñeras, modelos o meseras en Europa.
Sin embargo, al llegar a su destino, eran aisladas, amenazadas y sometidas a explotación sexual, sin posibilidad de comunicarse con sus familias ni retornar al país.
Las denuncias recibidas muestran el impacto emocional y psicológico de este delito que sigue afectando a cientos de mujeres en Colombia.
Cooperación internacional
Esta operación fue posible gracias a la articulación entre la Fiscalía General de la Nación, Europol y autoridades judiciales de varios países europeos, quienes recopilaron información sobre las rutas migratorias, el flujo de dinero y la identidad de los tratantes.
El caso refuerza el compromiso de las autoridades colombianas en la lucha contra la trata de personas, un delito que continúa afectando a víctimas en distintos departamentos del país.


