Caso Alexander Avendaño en Guatapé da un giro: empresa del planchón asegura que tripulación fue agredida e intimidada
Mientras la familia insiste en que Alexander fue víctima de una agresión colectiva, la empresa asegura que la tripulación enfrentó alteraciones del orden que dificultaron el control de los pasajeros.
La muerte de Alexander Avendaño Varela, el joven de 22 años que desapareció el pasado 24 de mayo durante una fiesta a bordo del planchón Supreme en el embalse Peñol-Guatapé, sigue generando interrogantes y ahora dio un nuevo giro tras el pronunciamiento oficial de la empresa propietaria de la embarcación.
A través de un comunicado conocido por la Unidad Investigativa de El Tiempo, la empresa Inversiones Los Lagos de Guatapé S.A.S. aseguró que durante el recorrido los integrantes de la tripulación habrían sido víctimas de agresiones, intimidaciones y alteraciones del orden por parte de algunos pasajeros, una situación que, según indicó, dificultó las labores de supervisión y control a bordo.
La compañía sostuvo que se trató de una situación extraordinaria y ajena a la operación habitual del servicio, al tiempo que reiteró que la embarcación contaba con la documentación exigida para navegar. Sin embargo, las autoridades continúan investigando lo sucedido para establecer responsabilidades y esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte del joven.

El caso tomó relevancia nacional luego de que se conocieran videos grabados durante la fiesta en los que se observa a Alexander rodeado por varias personas que lo increpan y, presuntamente, lo agreden físicamente antes de terminar en las aguas del embalse. Las autoridades analizan varias hipótesis, entre ellas que el joven haya caído accidentalmente, que se haya lanzado para escapar de la agresión o que hubiera sido empujado por terceros.
Investigación se centra en las agresiones y las condiciones de seguridad
La Fiscalía General de la Nación, la Superintendencia de Transporte y otras autoridades continúan recopilando pruebas para determinar qué ocurrió realmente aquella noche. Hasta el momento no se han reportado capturas relacionadas con el caso.
Paralelamente, el Ministerio de Transporte advirtió posibles incumplimientos en los protocolos de seguridad exigidos para este tipo de embarcaciones. Según la cartera, aunque el planchón contaba con los permisos requeridos para operar, esto no exime a la empresa de garantizar la protección efectiva de todos los pasajeros durante el recorrido.
Uno de los principales cuestionamientos se relaciona con el uso obligatorio de chalecos salvavidas. En los videos que circulan sobre los momentos previos a la tragedia se observa que ni Alexander ni las personas que lo rodeaban portaban este elemento de seguridad.
La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, fue enfática al señalar que “cuando está en juego la vida de las personas, no hay espacio para excepciones”, recordando que el uso de chalecos salvavidas es obligatorio durante toda la navegación, tanto para pasajeros como para tripulantes.
Familia de Alexander insiste en que fue víctima de una agresión
Mientras avanzan las investigaciones, la familia de Alexander Avendaño mantiene su versión de que el joven fue víctima de una agresión colectiva antes de caer al agua.
Su hermana, Eliana Avendaño, quien también se encontraba en la embarcación, aseguró que desde el inicio de la fiesta percibieron actitudes hostiles por parte de algunos asistentes. Según su relato, minutos antes de la tragedia varias personas habrían golpeado y arrinconado a Alexander.
“Yo no sé por qué le empezaron a pegar”, manifestó la joven en declaraciones entregadas a medios de comunicación. También explicó que cuando su hermano cayó al agua fue ella quien alertó que no sabía nadar.
Ante los cuestionamientos sobre por qué no se lanzó para intentar rescatarlo, respondió que tampoco sabía nadar y que hacerlo habría significado poner en riesgo su propia vida. “Los dos nos hubiéramos muerto y ahora quién contaría lo que pasó”, expresó.
Cinco días después de su desaparición, organismos de rescate encontraron el cuerpo de Alexander Avendaño en las aguas del embalse. Desde entonces, familiares y amigos han realizado múltiples manifestaciones exigiendo justicia y el esclarecimiento de los hechos.
Por ahora, mientras la empresa defiende que cumplía con los requisitos legales para operar y atribuye parte de lo ocurrido al comportamiento de algunos pasajeros, las autoridades continúan investigando para determinar si hubo responsabilidades penales, administrativas o disciplinarias en este caso que conmocionó a Guatapé y a todo el Oriente antioqueño.


