3 April, 2025
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Así fue el traslado del último chimpancé en cautiverio en Colombia

Así fue el traslado del último chimpancé en cautiverio en Colombia
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En la madrugada del 23 de marzo de 2025, el Bioparque Ukumarí en Pereira despertaba con una mezcla de expectación y nostalgia. El equipo de cuidadores y veterinarios se congregaba alrededor de Yoko, el último chimpancé bajo cuidado humano en Colombia, para iniciar un viaje que marcaría el comienzo de una nueva etapa en su vida.

Yoko, conocido por su carácter juguetón y habilidades poco comunes en su especie, como usar cubiertos y pintar, había pasado más de tres décadas en cautiverio. Su historia es reflejo de los estragos del tráfico ilegal y la humanización forzada. Desde su llegada al Bioparque Ukumarí en 2018, tras haber vivido en condiciones adversas, se convirtió en símbolo de resiliencia y esperanza.​

El operativo de traslado comenzó con la sedación ligera de Yoko para garantizar su bienestar durante el proceso. Una vez asegurado en una jaula especialmente diseñada para su comodidad y seguridad, fue transportado al Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira. Allí, un avión de la Fuerza Aérea Colombiana aguardaba para llevarlo a Bogotá, primera escala en su travesía hacia el Santuario de Grandes Primates de Sorocaba, en Brasil.​

El vuelo transcurrió sin contratiempos, con un equipo de especialistas monitoreando constantemente las condiciones de Yoko. Al aterrizar en Bogotá, fue trasladado a otra aeronave que lo llevaría a São Paulo. Finalmente, tras un recorrido terrestre, Yoko llegó al santuario que sería su nuevo hogar, un espacio diseñado para ofrecer a primates rescatados un ambiente lo más cercano posible a su hábitat natural.​

La senadora Andrea Padilla fue quien junto a otras organizaciones, lideró el traslado de Yoko, «Mi misión en la vida es ayudar a los animales. Por lo mismo, me entregué en cuerpo y alma a la Operación Arca de Noé que hoy condujo a #Yoko a lo más parecido a la libertad. Gracias eternas por haberlo hecho posible», dijo en su cuenta de X.

Este traslado representa no solo una mejora significativa en la calidad de vida de Yoko, permitiéndole interactuar con otros chimpancés después de años de soledad, sino también un hito en los esfuerzos de conservación y bienestar animal en la región. Las autoridades ambientales y el equipo del Bioparque Ukumarí, junto con organizaciones internacionales, trabajaron arduamente para hacer posible este traslado, cumpliendo con todos los protocolos y permisos necesarios.

La comunidad de Pereira y los amantes de los animales en Colombia despiden a Yoko con el corazón lleno de buenos deseos, confiando en que este nuevo capítulo le brindará la felicidad y el bienestar que tanto merece.