Abelardo de la Espriella dice que no recibirá salario si llega a la Presidencia
El abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien aspira a la Casa de Nariño para el periodo 2026-2030 por el Movimiento de Salvación Nacional, aseguró que su campaña se financia con recursos propios y sin aportes de terceros.
Según explicó, su equipo ha implementado controles para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos, incluyendo la supervisión de una firma auditora internacional encargada de vigilar cada transacción.
En medio de su discurso contra la política tradicional, el candidato afirmó que, en caso de resultar elegido, renunciará a su salario como presidente. De acuerdo con sus declaraciones, no recibirá estos ingresos y los destinará en su totalidad a fundaciones u obras benéficas. “No voy a aceptar el sueldo”, reiteró en entrevista con medios nacionales.
Más información: Operativos de la Policía dejan capturas y rescate de animales silvestres en varios municipios del Oriente antioqueño
La propuesta se alinea con posturas similares adoptadas por figuras internacionales como Donald Trump y Javier Milei, quienes también han promovido la idea de no percibir ingresos del Estado durante el ejercicio de sus cargos.
En paralelo, De la Espriella anunció que su firma jurídica brindará asesoría gratuita a mujeres que denuncien casos de acoso sexual. Para ello, habilitó el correo electrónico [email protected], a través del cual recibirán solicitudes de acompañamiento legal.
El candidato ha insistido en que uno de los pilares de su campaña es la independencia económica, señalando que no recibe donaciones y que esto le permitiría, según él, mantener autonomía frente a intereses externos. No obstante, su aspiración cuenta con el respaldo de sectores políticos tradicionales vinculados al partido que lo avala.
De acuerdo con cifras recientes, el salario presidencial en Colombia supera los 50 millones de pesos mensuales, suma a la que el candidato asegura renunciaría en caso de llegar al poder.
La propuesta ha generado reacciones en distintos sectores, tanto por su viabilidad como por el mensaje político que busca transmitir en medio del debate sobre el uso de los recursos públicos y el papel del Estado.


