Lo que para muchos fue una simple campaña publicitaria terminó marcando la vida de una aficionada ecuatoriana. María del Jesús Pinargote, de 65 años, ha logrado asistir a siete Copas del Mundo de la FIFA sin asumir los costos habituales que implica viajar a este tipo de eventos, gracias a un premio obtenido en 1998.
El origen de esta historia se remonta a una promoción lanzada en Ecuador por Coca-Cola, en la que los consumidores participaban acumulando cupones a través de tapas de botellas y vasos coleccionables. La dinámica era sencilla: completar una serie de elementos promocionales y depositarlos en un sorteo.
Pinargote cumplió con el requisito y, días después, recibió una llamada que inicialmente tomó con escepticismo. La confirmación, sin embargo, cambió su vida: había sido seleccionada como ganadora de un premio que le otorgaba viajes cubiertos para asistir a todas las Copas del Mundo de la FIFA durante su vida, con la posibilidad de ir acompañada.
De no haber viajado nunca a recorrer el planeta cada cuatro años
Antes del premio, la ecuatoriana no había salido de su país ni había tenido experiencia en vuelos internacionales. Su primera Copa del Mundo fue la de Francia 1998, un torneo que además quedó en la historia por el título de la selección anfitriona.
A partir de allí, su calendario personal comenzó a girar alrededor del fútbol mundial. Estuvo presente en Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022, acumulando experiencias en distintos continentes, culturas y escenarios deportivos.
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Cada edición del torneo significó no solo un viaje, sino también una adaptación a nuevas ciudades sede, cambios de horarios, distancias y dinámicas propias de uno de los eventos deportivos más grandes del planeta.
Un premio poco común y de larga duración
Lo que más llama la atención de este caso es la duración del beneficio. A diferencia de promociones habituales con vigencias cortas, este premio se mantiene activo desde hace más de dos décadas, sin que se haya agotado o modificado, lo que ha permitido que la ganadora continúe asistiendo a cada edición del torneo.
En términos generales, este tipo de incentivos promocionales se utilizan para campañas de alto impacto vinculadas a grandes eventos deportivos, aprovechando la masividad de audiencias globales como las de la FIFA World Cup.
Viajes, familia y una rutina cada cuatro años
En la práctica, la experiencia mundialista de Pinargote también ha estado marcada por la compañía. En sus primeros viajes estuvo acompañada por su esposo, quien compartió con ella varias de las ediciones iniciales del torneo. Tras su fallecimiento, otros familiares asumieron ese rol, manteniendo el carácter compartido de cada desplazamiento.
El premio no solo cubre la asistencia al evento, sino que ha permitido sostener una tradición familiar alrededor del fútbol, en la que cada cuatro años se organiza una nueva experiencia internacional ligada al Mundial.
El Mundial 2026 y una historia que sigue activa
Con la llegada del Mundial de 2026, que se disputará en México, Estados Unidos y Canadá, la historia de la ecuatoriana sigue vigente y se proyecta como una de las anécdotas más singulares del fútbol contemporáneo.
Mientras millones de aficionados planean durante años cómo ahorrar para asistir a una Copa del Mundo, Pinargote continúa haciéndolo como parte de un beneficio obtenido hace más de 25 años, convertido hoy en una historia de largo aliento que une marketing, deporte y destino personal.


