UdeA pone en marcha ensayo con 240 personas para frenar el avance del alzhéimer
Un nuevo estudio clínico comenzó en Antioquia con la participación de 240 personas que hacen parte de familias investigadas durante años por su relación con el alzhéimer hereditario. El proyecto, liderado por la Universidad de Antioquia a través del Grupo de Neurociencias, busca medir si dos medicamentos pueden retrasar o evitar la aparición de la enfermedad. La investigación retoma el camino de un ensayo anterior y se enfoca ahora en actuar antes de que el deterioro cognitivo avance.

El estudio evaluará el efecto de donanemab y RG6289, dos tratamientos dirigidos a intervenir el comportamiento del amiloide en el cerebro, una proteína relacionada con el inicio del alzhéimer. A diferencia de la fase anterior, en esta ocasión participarán personas sin síntomas y otras con señales leves, lo que permitirá analizar el impacto de los fármacos en distintas etapas. El seguimiento se extenderá durante tres años y contempla esquemas combinados, con aplicación intravenosa y administración oral.
Los investigadores explicaron que el ensayo funcionará bajo un modelo doble ciego, lo que significa que ni los participantes ni el equipo clínico sabrán quién recibe el tratamiento activo o placebo. Además, el diseño incluye distintas combinaciones terapéuticas para observar cómo responden los pacientes. Parte de los participantes portan una variante genética asociada al alzhéimer temprano, lo que permitirá analizar resultados en una población específica.
El objetivo central es entender si controlar la acumulación de amiloide puede modificar el curso de la enfermedad. Mientras uno de los medicamentos apunta a eliminar los depósitos existentes, el otro busca reducir su producción en el cerebro. Con este enfoque, el equipo científico pretende abrir nuevas rutas hacia la prevención, en un contexto donde el envejecimiento poblacional aumenta la necesidad de respuestas frente a enfermedades neurodegenerativas.


