Paro minero en el Bajo Cauca deriva en vandalismo, quema de vehículos y ruptura del diálogo
El paro minero en el Bajo Cauca antioqueño entra en una fase de mayor tensión tras una serie de hechos violentos registrados en las últimas horas, que incluyen ataques a vehículos, saqueos y bloqueos en corredores estratégicos de la región.
Uno de los episodios más recientes ocurre en la vía entre Cáceres y Caucasia, donde varios vehículos de carga son detenidos por encapuchados. Testimonios recogidos en la zona indican que, tras obligar a los conductores a descender, los agresores sustraen la mercancía y luego prenden fuego a los camiones. Situaciones similares se reportan en otros puntos del corredor, lo que mantiene interrumpido el tránsito hacia la Costa Caribe.
A la par de estos hechos, en el municipio de Caucasia se presenta un nuevo foco de disturbios. Un establecimiento de la cadena Tiendas D1 resulta vandalizado y saqueado, mientras en el mismo sector son destruidos semáforos y otros elementos de infraestructura pública. Autoridades locales señalan que estos actos podrían estar siendo cometidos por personas ajenas a la protesta.
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La crisis también se refleja en otras localidades. En El Bagre, un motociclista es interceptado por un encapuchado que incinera su vehículo en plena vía. En Cáceres, entre tanto, manifestantes bloquean la carretera hacia Medellín atravesando un bus de servicio público en el corregimiento Jardín, impidiendo el paso por una de las rutas más importantes del norte del departamento.
El escenario se agrava tras la intervención de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden, que intenta recuperar la movilidad en medio de enfrentamientos con quienes mantienen los bloqueos. Las acciones no logran restablecer el tránsito y, por el contrario, incrementan la confrontación en varios puntos.
En medio de este contexto, la Mesa Minera anuncia que se suspenden los acercamientos con el Gobierno nacional, argumentando incumplimientos en los acuerdos alcanzados previamente. La decisión frena las posibilidades de una salida concertada en el corto plazo.
Lo que dicen las autoridades
Desde la Gobernación de Antioquia se señala que la situación supera el marco de una protesta pacífica debido a los ataques contra la población civil, la infraestructura y las restricciones al paso de misiones médicas. En ese contexto, el gobernador Andrés Julián Rendón autoriza el uso de la fuerza por parte de la fuerza pública, tras considerar agotadas las instancias de diálogo.
Según el mandatario, hechos como la quema de vehículos, los bloqueos prolongados, el desabastecimiento en algunos municipios y las denuncias de cobros ilegales en las vías evidencian una afectación directa a los derechos de los ciudadanos.
Por su parte, desde el Gobierno nacional se respalda la intervención para restablecer la movilidad, mientras continúan los operativos de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) en distintos puntos del Bajo Cauca.
En medio de este escenario, la Mesa Minera anuncia la ruptura de los acercamientos con el Gobierno, lo que complica una salida negociada en el corto plazo y mantiene la incertidumbre en la región.
Las consecuencias ya se sienten en varios municipios. En Nechí se reportan dificultades en el suministro de gas y el sector transportador advierte pérdidas económicas por la parálisis de las rutas.
Con disturbios, daños a bienes públicos y privados, y el diálogo suspendido, el paro minero se consolida como una crisis que impacta la seguridad, la movilidad y el abastecimiento en el Bajo Cauca antioq


