¿Quiénes son los “therians”? La subcultura juvenil que crece en redes y abre debate social
En los últimos meses, una subcultura juvenil conocida como therians ha ganado visibilidad en redes sociales y encuentros presenciales en distintos países. Se trata de personas que aseguran sentir una conexión profunda con un animal no humano, ya sea desde lo simbólico, psicológico o espiritual, y que incorporan esa identificación en su vida cotidiana.
Una de las prácticas más difundidas es el quadrobics, actividad que consiste en desplazarse utilizando brazos y piernas para imitar el movimiento cuadrúpedo. Videos de jóvenes corriendo, saltando o interactuando entre sí caracterizados con máscaras, colas y accesorios se han vuelto virales, impulsando la expansión del fenómeno.
Más allá de lo estético, quienes participan afirman que no interpretan personajes, sino que expresan una dimensión de su identidad. Dentro de la comunidad se habla incluso de theriotype, término usado para describir la especie animal con la que cada persona se identifica, comúnmente lobos, zorros, felinos o perros.
Más información: Consejo de Seguridad define estrategia integral frente a la violencia en el Oriente Antioqueño
La tendencia ha despertado reacciones divididas. Mientras algunos la ven como una forma de exploración personal, otros la cuestionan o la asocian con problemas de adaptación social. Especialistas señalan que la construcción de identidades en la adolescencia es un proceso habitual, aunque recomiendan atención profesional si estas conductas derivan en riesgos o conflictos.
Origen del fenómeno
Aunque su auge actual está ligado a plataformas digitales, el concepto tiene antecedentes desde los años noventa en comunidades virtuales, lo que evidencia que no es un fenómeno nuevo, sino una expresión que hoy encuentra mayor exposición pública.
A pesar que hoy parece una tendencia reciente, el concepto tiene antecedentes desde la década de 1990 en foros de internet. El término deriva de therianthropy (teriantropía), palabra de raíz griega asociada históricamente a la transformación entre humano y animal presente en mitologías antiguas.
Dentro de estas comunidades surgió también el concepto de theriotype, que describe la especie animal con la que cada persona siente afinidad o identidad. Los más mencionados suelen ser lobos, zorros, felinos y perros. Esta experiencia se diferencia, según sus integrantes, de actividades como el cosplay o el fandom furry, ya que sostienen que no interpretan personajes ficticios, sino aspectos propios de su identidad.
Voces dentro de la comunidad
Participantes de esta subcultura afirman que llevar una vida cotidiana convencional no es incompatible con su identidad animal. Señalan que reconocer ese “lado instintivo” les ayuda a gestionar el estrés, fortalecer la autoestima o encontrar espacios de pertenencia social.
Algunos describen su experiencia como simbólica; otros la vinculan a dimensiones espirituales o narrativas personales profundas. En ese sentido, internet ha sido clave para su expansión, al ofrecer espacios de anonimato, intercambio y validación colectiva.
Posturas críticas y controversias
El crecimiento de los therians también generó rechazo y burlas en redes sociales, donde abundan memes y comentarios que cuestionan la práctica. Parte de la crítica proviene de ciudadanos que consideran estas conductas inapropiadas en espacios públicos o difíciles de comprender desde parámetros culturales tradicionales.
La polémica aumentó tras denuncias aisladas de comportamientos agresivos, particularmente casos donde jóvenes habrían mordido o intimidado a terceros durante encuentros. Desde el ámbito legal, especialistas recuerdan que cualquier agresión física —independientemente de la identidad que se alegue— puede ser procesada bajo normas de lesiones personales o alteración del orden público.
Más información: Golpe al GDO El Mesa: capturan a tres implicados en homicidios y tráfico de drogas en El Carmen de Viboral
¿Qué dicen los psicólogos?
Profesionales de la salud mental señalan que la exploración de identidades es común durante la adolescencia y juventud. Probar estéticas, roles o pertenencias forma parte del desarrollo psicosocial.
Sin embargo, advierten que es importante diferenciar entre una expresión simbólica inofensiva y situaciones donde exista despersonalización extrema, aislamiento severo o conductas de riesgo. En esos casos, recomiendan acompañamiento psicológico para evaluar el trasfondo emocional.
Algunos expertos interpretan el fenómeno como una respuesta cultural a la hiperdigitalización, donde los jóvenes buscan formas alternativas de identidad y comunidad fuera de los modelos tradicionales. Otros lo analizan dentro del amplio espectro de identidades contemporáneas amplificadas por algoritmos y redes globales.
Un fenómeno en expansión
Aunque su visibilidad es reciente en América Latina, reportes ciudadanos indican encuentros en distintas ciudades y una creciente producción de contenido digital asociado. La viralización continúa alimentando tanto la curiosidad como la controversia.
Por ahora, el debate sigue abierto entre quienes lo consideran una forma legítima de expresión personal y quienes lo ven como una conducta problemática. Lo cierto es que los therians ya forman parte de las nuevas tribus juveniles que emergen al ritmo de internet y reconfiguran las discusiones sobre identidad en el espacio público.


