14 July, 2026
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David Rúa, el “niño ángel” que escaló un abismo para salvar vidas tras la tragedia del bus en Antioquia

David Rúa, el “niño ángel” que escaló un abismo para salvar vidas tras la tragedia del bus en Antioquia
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En medio del dolor que dejó el accidente de bus en Antioquia, que cobró la vida de 16 estudiantes del Liceo Antioqueño de Bello y del conductor, emerge una historia de valentía que hoy conmueve al país.

FLORECER CERVECERO LA CEJA

Se trata de David Rúa Vallejo, un joven de 18 años que, tras sobrevivir a la caída del bus a un abismo de más de 40 metros, escaló la montaña para pedir ayuda y permitir el rescate de sus compañeros.

Once días después de haberse graduado como bachiller, David regresaba junto a otros 39 estudiantes de una excursión a Tolú cuando ocurrió la tragedia, en la madrugada del domingo, en jurisdicción del municipio de Segovia, nordeste antioqueño. El vehículo cayó a un profundo abismo, quedando completamente destruido.

El estruendo que cambió sus vidas para siempre

David recuerda que minutos antes del accidente todo era alegría. La música, las risas y el cansancio del viaje marcaron las últimas horas de normalidad.

“Íbamos hablando, riéndonos, disfrutando el regreso. Después cada uno se fue a dormir. Yo logré conciliar el sueño y fue ahí cuando pasó todo”, relató.

Con los ojos cerrados, sintió un estruendo aterrador y un fuerte temblor. Al despertar, entendió que el bus estaba cayendo al vacío.

“Todo empezó a levitar. Me di cuenta de que estábamos cayendo. Me acurruqué, junté las piernas con el pecho y me metí debajo de la silla”, contó.

Ese reflejo le salvó la vida.

El sobreviviente que decidió no rendirse

Tras el impacto, David comprobó que, pese a los golpes, podía moverse. A su alrededor el panorama era devastador: compañeros heridos sobre los árboles, otros atrapados bajo el bus, gritos de auxilio y escenas que nunca olvidará.

“Hay algo que me impactó demasiado: ver a la primera víctima fatal. En ese momento sentí que tenía que actuar inmediatamente”, expresó.

Junto a otros dos estudiantes que también habían sobrevivido, comenzó a ayudar a los heridos. Sin embargo, entendió que la única forma de salvar más vidas era llegar a la carretera.

Escaló más de 40 metros para pedir ayuda

Con dolor, miedo y sin saber cuánto tiempo pasaría antes de que alguien los encontrara, David Rúa escaló el abismo, una pendiente empinada de más de 40 metros, hasta llegar nuevamente a la vía.

“Saqué fuerzas de donde no encuentro una explicación lógica. Dios me brindó la ayuda para hacerlo”, afirmó.

Gracias a su acción, las autoridades y organismos de socorro fueron alertados, permitiendo el despliegue de los equipos de rescate en la zona del siniestro.

“El niño ángel” de la tragedia

Hoy, ya recuperado y desde su casa junto a su familia, David revive el dolor por la pérdida de sus amigos, pero también recibe el reconocimiento de quienes lo llaman el “niño ángel” de la tragedia del bus en Antioquia.

El accidente dejó 17 personas fallecidas y decenas de heridos, marcando de luto a Bello y a toda Antioquia. Las autoridades continúan investigando las causas del siniestro, sin descartar fallas mecánicas, exceso de velocidad o condiciones adversas de la vía.

Mientras avanzan las investigaciones, la historia de David Rúa se convierte en un símbolo de solidaridad, valentía y esperanza, en medio de una de las tragedias viales más dolorosas del departamento.