3 June, 2026
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Editorial: La salud no puede esperar: SURA debe romper el silencio y terminar el contrato con Colsubsidio

Editorial: La salud no puede esperar: SURA debe romper el silencio y terminar el contrato con Colsubsidio
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En un país donde la salud pública atraviesa una de sus etapas más delicadas, miles de pacientes afiliados a SURA y Nueva EPS están viviendo un drama silencioso y profundamente doloroso: no están recibiendo sus medicamentos esenciales. Ni omeprazol para el estómago, ni insulina para los diabéticos, ni antidepresivos para los pacientes con enfermedades mentales. Nada.

Lo más grave es que no se trata de casos aislados ni de demoras ocasionales. Se trata de una crisis estructural y sostenida, que viene afectando a cientos de miles de colombianos en todo el país, y que tiene nombre propio: Droguerías Colsubsidio.

Este proveedor farmacéutico, responsable de la dispensación de medicamentos para SURA y Nueva EPS, se ha convertido en un obstáculo para el derecho a la salud. Su respuesta ante el reclamo de miles de pacientes ha sido cínica y evasiva: dicen no poder entregar los medicamentos porque las EPS les deben más de 700 mil millones de pesos. Y en ese fuego cruzado, el que pierde es el ciudadano de a pie, el enfermo, el abuelo con hipertensión, la madre con cáncer, el joven con esquizofrenia.

Están dejando morir a la gente. Y lo más indignante: parece no importarles.

Desde esta tribuna editorial, hacemos un llamado urgente y categórico a SURA.

Una entidad que durante décadas ha sido símbolo de eficiencia, cumplimiento y responsabilidad social no puede seguir manchando su reputación aliada a un operador como Colsubsidio, que ya ha demostrado con hechos su incapacidad de responder al contrato más importante que existe: el que garantiza la vida.

SURA debe romper el contrato con Colsubsidio ya. Y debe hacerlo no solo por imagen, sino por ética. Porque ningún acuerdo financiero puede estar por encima de la salud de un pueblo. Porque ni un solo colombiano debería tener que rogar por su derecho a la vida.

Esta situación clama por acción inmediata. No pueden seguir pasando los días y las semanas mientras los pacientes acumulan fórmulas médicas sin cumplir, sin insumos, sin tratamiento.

¿Hasta cuándo tendrá que aguantar el pueblo colombiano que le nieguen hasta un omeprazol? Este no es solo un llamado. Es un grito. Un grito de miles de voces enfermas, cansadas, indignadas.

SURA: escuche. Actúe. Rompa con Colsubsidio. Y cumpla el mandato superior de proteger la vida. Porque hoy, más que nunca, la salud no puede esperar.