Adiós a Justo y Bueno: justicia colombiana ordena la liquidación total

La Superintendencia de Sociedades de Colombia reactivó este jueves 5 de agosto el proceso de liquidación y la entrega de los locales de Justo & Bueno, luego de no conseguir un plan de salvamento financiero.

Marco Gerardo Monroy y Alfonso Giraldo Castro, quienes se vislumbraban como los salvadores de las tiendas, desistieron de presentar sus ofertas debido a la inviabilidad económica.

De acuerdo con información de medios colombianos, el juez Santiago Jaramillo Correa ordenó que, en un plazo de 24 horas, el agente liquidador solicite un cronograma de entrega de 1.000 locales, el cual tiene un máximo de ejecución de 20 días calendario.

Por ahora, el agente liquidador de la organización ha devuelto a sus propietarios unos 40 locales que permanecían con las puertas cerradas.

El liquidador primero hará el inventario, luego formulará un plan de prioridades para seleccionar a qué acreedor se le paga primero y así evitar saqueos durante la entrega de los inmuebles.

Entre tanto, Giraldo anunció que ya tendría un ‘plan’ para reconstruir la compañía.

«Tenemos la firme decisión de construir una nueva oportunidad para todos, integrando las voluntades, esfuerzos y trayectoria de los diversos actores que hicieron parte de Justo & Bueno», informó el empresario.

En 2021, Justo & Bueno tuvo ingresos operacionales por $3,2 billones, una caída de utilidades de $252.749 y deudas por $1,7 billones.