Ramón Hoyos, primer ciclista colombiano en participar en unas olimpiadas.

El Marinillo Ramón Hoyos Vallejo, entonces cuatro veces campeón de la Vuelta a Colombia y bicampeón panamericano, encabezó en Melbourne 1956 la primera Selección Colombia de Pista y Ruta en unos Juegos Olímpicos

Los Juegos Olímpicos de Melbourne (Australia) en 1956 pasaron a la historia mundial con el sobrenombre de los “Juegos de la Amistad” porque fueron los primeros realizados fuera de Europa tras el final de la II Guerra Mundial y por las tensiones ya latentes entre los bloques económicos, comunista y capitalista, en un conflicto que más tarde recibiría el nombre de Guerra Fría. La cita olímpica en la lejana Australia, partiría además en dos la historia del ciclismo colombiano con las ruedas de sus escarabajos dejando huella por primera vez en la carretera y en la pista de la máxima cita del deporte a nivel mundial.

Un grupo de ocho aventureros del incipiente deporte del pedal de nuestro país integró la delegación colombiana que viajó al continente australiano por espacio de 32 horas para competir entre el 22 de noviembre y el 8 de diciembre de ese año.

Ramón Hoyos junto a Yolanda Pulecio, reina del deporte colombiano, que encabezó el desfile de la delegación nacional en la ceremonia inaugural de la olimpiada de Melbourne 1956 (Foto Revista Mundo Ciclístico)

El largo viaje fue posible gracias al empeño y determinación de Yolanda Pulecio, entonces una de las mujeres más hermosas del país, quien lideró la campaña de recolección de fondos que hizo posible el desplazamiento de nuestra delegación como reina del deporte colombiano y encabezó el desfile inaugural en el estadio olímpico de la capital del estado australiano de Victoria.

Yolanda Pulecio de Betancourt, se convirtió años después en la madre de la excandidata presidencial, Ingrid Betancourt, por cuyo secuestro se convirtió en figura nacional e internacional durante la primera década del nuevo milenio, emprendiendo desde el mismo día de su plagio una incansable labor por la liberación de su hija de manos de la guerrilla de las FARC.

La nómina de ocho pedalistas colombianos para la Pista y Ruta olímpica estuvo integrada por los antioqueños Ramón Hoyos, Honorio Rúa, León Ángel Mejía y Octavio Echeverry, los cundinamarqueses Jorge Luque “El Águila Negra”, Héctor Monsalve y Pablo Hurtado, más el vallecaucano Jaime Villegas.

“Don Ramón de Marinilla” hace la mejor actuación colombiana

Ramón Hoyos hizo la mejor presentación de Colombia en el gran fondo sobre carretera de Melbourne 56 

El equipo nacional para la prueba de gran fondo en carretera disputada el 7 de diciembre de 1956 en Broadmeadows, localidad situada en la afueras de la ciudad de Melbourne, estuvo integrado por Ramón Hoyos, Jaime Villegas, Jorge Luque y Pablo Hurtado.

Y fue Ramón Hoyos Vallejo quien ya era la gran figura del ciclismo colombiano con sus cuatro triunfos en la Vuelta a Colombia y ostentaba por entonces el título de Campeón Panamericano de Ruta, el mejor representante de la delegación colombiana ocupando el puesto 13 en la prueba de gran fondo que se corrió sobre 187 kilómetros en un circuito de 17 kilómetros que se debió recorrer en 11 oportunidades y en la que tomaron parte 88 corredores.

Hoyos ocupó el puesto trece a 2:23 del ganador de la medalla de oro, el italiano Ercole Baldini quien dejó la medalla de plata para el francés Arnaud Geyre a 1:59, mientras que el bronce correspondió al británico Alan Jackson. Pablo Hurtado y Jaime Villegas terminaron 39 y 40, respectivamente a 13.32, mientras que Jorge Luque se retiró, en la que fue la primera incursión del ciclismo colombiano en la ruta olímpica.

El cundinamarqués Jorge Luque, el «Aguila Negra», conformó junto a Ramón Hoyos, Jaime Villegas y Pablo Hurtado el primer equipo olímpico de ruta de Colombia en Melbourne 1956 

Cabe destacar que el mexicano Magdaleno Cano fue el mejor latinoamericano de la prueba de ruta olímpica terminando en el noveno lugar a 2:23, junto a Ramón Hoyos, y que el soviético Víctor Kopitonov que ganaría esta prueba cuatro años más tarde en Roma, ocupó en Melbourne el puesto 32 a 9:28.

La prueba por equipos se hizo por primera vez y de una manera muy particular ese mismo día, pues se tomaron en cuenta los puestos ocupados por los tres primeros corredores de cada nación al término de la prueba de ruta y una vez sumados, se procedió a la premiación de esta prueba, resultando ganador Francia (2+8+12) con 22 puntos, seguido de Gran Bretaña con 23 puntos y Alemania con 27. La Selección Colombia obtuvo el octavo lugar entre nueve equipos que lograron sumar puntos, de los 16 que tomaron la partida.

El velódromo de Melbourne ve por primera vez en acción a los pisteros colombianos en una olimpiada 

El velódromo del parque olímpico de Melbourne vio al equipo de pista nacional tomar parte en tres pruebas: Kilómetro Contrarreloj, Velocidad Individual u Olímpica y Persecución por Equipos. 

El Kilómetro CRI, ganado por el italiano Leandro Fagin con 1:09:08, vio al antioqueño Octavio Echeverry estrenar el ciclismo colombiano en la pista olímpica con un tiempo de 1:14:08. El podio fue completado por el checoeslovaco Vladislav Foucek con 1:14 y el surafricano Jimmy Swift con 1:11:6.

Honorio Rúa formó parte de la cuarteta nacional en la Persecución por Equipos junto a Ramón Hoyos, Octavio Echeverry y Héctor Monsalve 

La prueba reina del velódromo, la Velocidad Pura o Individual, también vio acción para Colombia con la participación del paisa León Ángel Mejía quien fue eliminado en la serie de repechajes de la primera ronda. La medalla de oro le correspondió al francés Michel Rousseau, quien se vio acompañado en el podio por el italiano Guglielmo Perotti y el australiano Dick Ploog. 

Y finalmente en la Persecución por Equipos, el ciclismo colombiano estuvo representado por Ramón Hoyos, Honorio Rúa, Octavio Echeverry y Héctor Monsalve, ocupando el noveno lugar del tablero de medallería que comandó Italia con 4:37:04, dejando la plata para Francia y el bronce para Gran Bretaña que en aquella oportunidad tuvo en su cuarteta a Tom Simpson, quien once años más tarde moriría de manera trágica en el Tour de Francia de 1967 cuando ascendía al famoso Mont Ventoux.

Cortesía y Fuente: Revista Mundo Ciclístico