Opinión: «Positividad tóxica».

Desde hace muchos años se ha mercantilizado al ser humano, vendiéndonos la idea de que somos los únicos responsables que lo que sucede en nuestras vidas. cómo si fuésemos empresarios de nosotros mismos.

Aunque la idea es comúnmente aceptada, deja de lado un elemento muy importante que influye en cada individuo y este es el CONTEXTO.

Por ejemplo, un joven en extrema pobreza, sin acceso a educación, salud, recursos económicos, oportunidades laborales, difícilmente tiene las mismas oportunidades que un joven a quién su contexto le brinda todo.

Sin embargo, esta idea se ha interiorizado tanto, que se ha tomado como modelo a seguir; medios de comunicación, periódicos, redes sociales nos muestran la idea de que por medio de la positividad se logran los objetivos en la vida, se evita el sufrimiento y se consigue la felicidad.

“Emociones negativas”

Hemos creído (erróneamente) que existen emociones NEGATIVAS y POSITIVAS, se ha creado literatura sin evidencia científica, conferencias, cursos… etc. al rededor de esta idea. Nuestra sociedad busca esconder siempre esas emociones, la tristeza, el miedo, la ira cómo si fueran algo malo. sin embargo todas las emociones hacen parte de nuestro repertorio adaptativo frente a la vida y estas no tienen ningún calificativo, todas tienen una función específica para afrontar cada situación en nuestra vida.

¿Qué pasa con la salud mental?

Deficientes estrategias de afrontamiento frente a las emociones generan problemas de ansiedad, ira, depresión, crea problemas de relacionamiento con nuestro entorno y otra gran variedad de dificultades.

Pensar que siempre tenemos que ser positivos no es sano, permitir que cada emoción pase y aprender a reconocer y manejar estas, es más saludable, reconocer que quienes nos rodean también pasan por malos momentos nos hace más humanos y nos permite brindarles un mejor apoyo. No todo tiene que estar bien y no siempre las situaciones van a ser positivas.

¿Qué podemos hacer en esta situación?

No tiene nada de malo estar triste o sentir frustración porque un objetivo no se cumple y es mucho más común de lo que pensamos, que las personas que nos rodean tienen malos momentos y pasan por situaciones complicadas o tienen problemas mentales.

Entender que la realidad va mucho más allá de lo que nos muestran las redes sociales y los medios de comunicación, nos ayuda a afrontar mejor las situaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

Julián Roldán

Psicólogo de Staff Psicología y RRHH