«La influenza es una enfermedad que se confunde con el Coronavirus»: Hospital de La Ceja

Esta enfermedad tiene síntomas como fiebre, escalofrío, dolores musculares, congestión, secreción nasal, tos, dolor de garganta y fatiga. Es debido a estos síntomas que se pueden presentar confusiones entre el virus de la influenza y una infección a causa del COVID-19, virus que se descubrió en diciembre del 2019 en China y que generó una pandemia que se ha prolongado por más de 8 meses en el planeta.

“La influenza cursa con síntomas muy similares a una infección por COVID-19, no es un virus menor pues puede generar complicaciones importantes, como neumonía o como bronquitis o como cualquier otra enfermedad más grave que pueda llevar a las personas a hospitalización e inclusive a cuidados intensivos, pero lo más importante es la prevención”, explicó Ana Cristina Betancur, subdirectora Científica del Hospital de La Ceja.

Según la Subdirectora Científica del Hospital de La Ceja, la influenza aparece por lo general en las temporadas de lluvias y puede generar fuertes síntomas en los niños como lo son la dificultad para respirar, el hundimiento de las costillas y la nariz fuertemente irritada, en ese momento es cuando se debe acudir a un centro asistencial.

Cabe recordar que, la influenza, también ha generado grandes males al mundo, debido a que también ha generado epidemias y crisis, como por ejemplo la pandemia de 1.918 que es considerada la peor de la historia de la humanidad porque dejó más de 50 millones de muertos en el mundo.

La gran diferencia entre la influenza y el COVID-19 es que para la primera mencionada ya existe vacuna por lo cual es la mejor opción de prevenirla , mientras que para el Coronavirus,  por ser un virus con el que el ser humano lleva conviviendo varios meses, aún no existe vacuna alguna con la cual se certifique totalmente que se logre una inmunidad.

El virus de la influenza es una enfermedad infecciosa causada por el influenzavirus A o el influenzavirus B, ambos de virus de ARN, una infección que en los seres humanos puede afectar las vías respiratorias, esto es, la nariz, la garganta, los bronquios y, con poca frecuencia, los pulmones; sin embargo, también puede afectar al corazón, el cerebro o los músculos.