Opinión: Dejemos de fomentar el odio

Si algo me ha parecido escandaloso estos días (Y dejo claro que pocas cosas me escandalizan) es el estilo de hacer política de algunos de nuestros líderes, unos de trayectoria y otros talento revelación, pareciera que la moda es hacer política desprestigiando a los que son su competencia, cosa que a mi modo de ver deja mucho que pensar, para mí un buen candidato no habla mal de los demás, no degrada la imagen de sus adversarios.

Con las elecciones del 11 de marzo se dan luces al panorama oscuro que hay en Colombia en cuanto al tema de armar gobierno, pues pareciera que no hay de donde pegarse a la hora de elegir, hay tanta manada que no hay claridad, pero lo peor, es que no hay campañas de ideas, si no de insultos, parece que las propuestas no van más allá de querer desquitar la rabia mandando a la cárcel a los que catalogan de corruptos y ahí sí: “el que tiene rabo de paja que no se arrime a la candela”, más de uno atacando como si no tuvieran nada que ocultar, el problema es que la ganancia se la lleva el que le cae mal.

Es hora de que nosotros, el pueblo, dejemos de tener miedo, seamos críticos y no nos dejemos embaucar por las mentiras que nos lanzan, aquí la cuestión no es de ser uribistas, santistas, petristas o fajardistas, si no colombianos enamorados de nuestro país que no vendemos la conciencia y que elegimos con convicción, que votamos con sinceridad sabiendo que guardamos la esperanza de que la realidad se transforme.

Dejemos de educarnos en el odio, dejemos de tratar de hacer quedar mal al otro, propongamos ideas, trabajemos por el bienestar común, trabajemos en equipo.

Ojalá en Colombia se silenciaran las armas de manera definitiva, discutiéramos con la palabra argumentada y no envenenada; ojalá demostremos ese amor que decimos sentir por la gente, recordando que los candidatos también son miembros de esas localidades que entre ellos se disputan, quieren representar, quien logre ganar es el representante de esos que también quisieron ser elegidos.

Si compartiéramos ideas, si veláramos por lo esencial, si el desprecio por los otros fuera menos, no hay duda que todo sería mejor.

No sabotiemos la campaña de nadie, no dañemos nuestras amistades por defender la imagen de quien nisiquiera nos conoce, respetemos los puntos de vista, elijamos a quienes creemos son para nosotros la mejor opción, eso sí, si escucha a un político hablando mal de quien cree es su rival, piense, si así lo trata a él que puede responderle ¿Cómo tratará al pueblo cuando esté en el poder?

Elijamos a gente decente que no infunda el miedo, a personas preparadas y con carisma, a aquellos que cumplan bien sus funciones, comenzando por el respeto, insisto el político que insulta es porque se quedó sin argumento y se le agotaron las ideas.

Dejemos de odiarnos.

*Columna de opinión | John Fredy Arenas García | Joven rionegrero, docente de Filosofía y Educación Religiosa, apasionado por los medios de comunicación; un líder, con espíritu de servicio, sentido de fe, entusiasta y soñador, que hizo de sus aliadas, a las letras para expresar junto con ellas ideas que busquen crear conciencia de respeto social.

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