Opinión: Si no va a decir la verdad, por favor ¡cállese!

Una de las crisis que afronta nuestra sociedad es la ausencia de la verdad, se perdió el valor de la palabra seria y reina la mentira entre nosotros.

Hoy se volvió común lo que no es normal, mentir; han mentido muchos políticos en campaña quienes utilizan el discurso para cautivar y luego cuando logran el objetivo desaparecen sin escrúpulo alguno, o aparecen con la mente “Formateada” nada de lo que habían dicho tiene noción en ellos.

Mienten los vendedores respecto a los productos con el único afán de vender, mienten los hijos a los padres ocultando sus actitudes equivocas o malas calificaciones, pero, ¿Quién les enseñó a mentir? Quien lo creyera pero todo comienza por casa.

¿Cuántas veces son los papás los que le dicen a sus hijos conteste y diga que yo no estoy? O ¡Vaya abra y diga que usted está solo! , pues por esos detalles se comienza a proponer la mentira como un acto normal de vida, esos mismos que niegan la presencia de  los papás en la casa, son los que luego dicen: yo no fui, pero tienen el fusil guardado o le dan plata a sus papás fruto de un atraco, es aquí donde una de las frases de las abuelas tienen sentido: “El que miente, roba y el que roba, mata”

En la actualidad todos desconfían de todos, de la llamada del banco, del que toca a la puerta, del que pone la mano para un aventón porque está sin pasaje, del mendigo que pide una moneda, del amigo que pide un favor; no hay duda ¡Esta sociedad está enferma! Y es que la desconfianza es fruto de la mentira, una sociedad que miente es una sociedad enferma, de ahí surgen otras actitudes, la falta de caridad, el odio, el desprecio, el individualismo.

¿Qué hacer? ¡Lo obvio! Combatir la enfermedad que es la mentira con la vacuna de la verdad, no enseñe a sus hijos a maquillar las cosas, que asuman la consecuencia de sus actos, que sean responsables, así usted entregará buenos ciudadanos al mundo, capaces de cambiar los vicios por virtudes.

No le mienta a su jefe diciendo que todo es culpa de los trancones, cuando en realidad fue pereza, si sabe que a la hora de salir hacia el trabajo hay trancón, madrugue más. No se comprometa si no está dispuesto a cumplir, es mejor decir no a tiempo y no quedar mal.

Si usted es de los que la mentira lo domina, por favor guarde silencio, así también contribuye a la paz, porque si alguna cosa alimenta la guerra es la mentira.

Mentir es un arma peligrosa que envicia, se apodera de usted, por favor amárrese la lengua  si no está dispuesto a decir la verdad, no invente chismes, no degrade la dignidad del otro, no engañe, si en su casa le enseñaron a ser deshonesto, este es el momento para cambiar, usted ya sabe que es bueno y que es malo, tenga la bondad y no robe las ideas, no mate los sueños, no eche cuento para conseguir sexo, no se camufle en su familia para excusarse, no se aproveche de la gente que confía en usted.

Le insisto, si no está dispuesto a hablar con la verdad, mucha ayuda es, que le regale al mundo su silencio.

*Columna de opinión | Jhon Fredy Arenas García | Joven rionegrero, docente de Filosofía y Educación Religiosa, apasionado por los medios de comunicación; un líder, con espíritu de servicio, sentido de fe, entusiasta y soñador, que hizo de sus aliadas, a las letras para expresar junto con ellas ideas que busquen crear conciencia de respeto social.