2 February, 2023
Salud

Parkinson: una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso que no es curable

Parkinson: una enfermedad neurodegenerativa del sistema nervioso que no es curable

Cada 11 de abril, se celebra, desde hace 25 años, el Día Mundial del Parkinson, esto en conmemoración del natalicio de James Parkinson un neurólogo británico quien en 1817 publicó su “Ensayo sobre la Parálisis Agitante”, siendo el primero en poner nombre a la enfermedad. Sesenta años después, otro médico, Charcot, reconoció su trabajo y puso a la dolencia su apellido.

El parkinson es un tipo de trastorno del movimiento. Ocurre cuando las células nerviosas (neuronas) no producen suficiente cantidad de una sustancia química importante en el cerebro conocida como dopamina. Algunos casos son genéticos pero la mayoría no parece darse entre miembros de una misma familia.

Los síntomas comienzan lentamente, en general, en un lado del cuerpo. Luego afectan ambos lados. Algunos son:

Temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara.
Rigidez en los brazos, las piernas y el tronco o lentitud de los movimientos, además de problemas de equilibrio y coordinación.

A medida que los síntomas empeoran, las personas con la enfermedad pueden tener dificultades para caminar o hacer labores simples. También pueden tener problemas como depresión, trastornos del sueño o dificultades para masticar, tragar o hablar.

No existe un examen de diagnóstico para esta enfermedad. Los doctores usan el historial del paciente y un examen neurológico para diagnosticarlo.

La enfermedad de Parkinson suele comenzar alrededor de los 60 años, pero puede aparecer antes. Es mucho más común entre los hombres que entre las mujeres.

No existe una cura para la enfermedad de Parkinson. Existen diversas medicinas que a veces ayudan a mejorar enormemente los síntomas. En casos severos, una cirugía y estimulación cerebral profunda (electrodos implantados en el cerebro que envían pulsos para estimular las partes del cerebro que controlan el movimiento) pueden ayudar.

En la actualidad cientos de millones de personas en todo el mundo sufren trastornos neurológicos. Más de 6 millones de personas mueren cada año por accidentes cerebrovasculares, y más del 80% de estas muertes se producen en países de ingresos bajos o medianos.