27 March, 2023
Martes de salud

Martes de Salud: hipertensión arterial, síntomas, causas y tratamiento

Martes de Salud: hipertensión arterial, síntomas, causas y tratamiento
¡Comparte!

La presión arterial elevada es la presión arterial ligeramente superior a la que se considera ideal. La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). El American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) dividen la presión arterial en cuatro categorías generales. Presión arterial normal. La presión arterial es de 120/80 mm Hg o inferior. Presión arterial elevada. El valor superior varía entre 120 y 129 mm Hg y el valor inferior está por debajo (no por encima) de 80 mm Hg . Hipertensión de etapa 1. El valor superior varía entre 130 y 139 mm Hg o el valor inferior está entre 80 y 89 mm Hg . Hipertensión de etapa 2. El valor superior es 140 mm Hg o más, o el valor inferior es 90 mm Hg o más.

La presión arterial elevada se considera una categoría, no una afección propiamente dicha como la presión arterial alta (hipertensión). Sin embargo, la presión arterial elevada tiende a empeorar con el tiempo, a menos que se controle correctamente. Por eso, es importante verificar y controlar la presión arterial con regularidad. Los hábitos de estilo de vida saludables, como el ejercicio regular y una alimentación saludable, pueden ayudar a prevenir y controlar la presión arterial alta (hipertensión).

Si la presión arterial elevada y la hipertensión no se controlan, aumentan los riesgos de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Según algunas investigaciones, la presión arterial elevada a largo plazo puede provocar cambios en la memoria, el lenguaje, el pensamiento o el juicio (deterioro cognitivo).

Factores de riesgo

Los factores de riesgo de la presión arterial elevada incluyen los siguientes:

Obesidad o tener sobrepeso. La obesidad aumenta las probabilidades de tener hipertensión arterial. La hipertensión arterial es un factor de riesgo para las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebrovasculares. 

Antecedentes familiares de hipertensión arterial. Si tienes un padre, una madre o hermanos con presión arterial elevada, es más probable que desarrolles la afección. 

Falta de actividad física. La falta de ejercicio puede causar el aumento de peso. El aumento de peso puede aumentar el riesgo de padecer presión arterial elevada. 

Dieta rica en sal (sodio) o baja en potasio. El sodio y el potasio son dos nutrientes que necesita el cuerpo para controlar la presión arterial. Si tienes demasiado sodio o muy poco potasio en la dieta, puedes desarrollar presión arterial elevada. 

Consumo de tabaco. Fumar cigarrillos, mascar tabaco o estar cerca de otras personas que fuman (humo de segunda mano) puede aumentar la presión arterial. 

Consumo excesivo de alcohol. Se ha asociado el consumo de alcohol con la presión arterial elevada, especialmente en hombres. 

Ciertas afecciones crónicas. La enfermedad renal, la diabetes y la apnea del sueño, entre otras afecciones, pueden aumentar el riesgo de padecer presión arterial elevada. 

Edad. El solo hecho de envejecer aumenta el riesgo de padecer presión arterial elevada. 

Raza. La presión arterial elevada es particularmente frecuente en las personas de raza negra y, a menudo, aparece a una edad más temprana en comparación con las personas de raza blanca.

Si bien la presión arterial alta y la hipertensión arterial son comunes en personas adultas, también puede aparecer en los niños. En algunos niños, la presión arterial alta puede deberse a problemas en los riñones o en el corazón. Los malos hábitos en el estilo de vida, como una dieta poco saludable, la obesidad y la falta de ejercicio, contribuyen al aumento de la presión arterial en los niños.

Diagnóstico

Una prueba de presión arterial sirve para diagnosticar una presión arterial elevada. Es posible que se haga una prueba de la presión arterial como parte de un control médico de rutina o como un examen de detección de presión arterial alta (hipertensión). La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). La medición de la presión arterial tiene dos valores: El valor superior (sistólica) es la presión del flujo sanguíneo cuando el músculo cardíaco se contrae (aprieta) y bombea sangre. El valor inferior (diastólica) es la presión en las arterias medida entre los latidos del corazón. La presión arterial elevada es una medición de 120 a 129 mm Hg y un valor inferior por debajo (no por encima) de 80 mm Hg .

El diagnóstico de presión arterial elevada se basa en el promedio de dos o más lecturas de la presión arterial. Las mediciones deben tomarse en diferentes ocasiones de la misma manera. La primera vez que te controles la presión arterial, debes hacerlo en ambos brazos para determinar si hay alguna diferencia. Después de ello, se debe usar el brazo que arrojó la lectura más alta. Se puede hacer una prueba de control de la presión arterial más prolongada para controlar la presión arterial en horarios regulares durante seis o 24 horas. Esto se denomina control ambulatorio de la presión arterial. Sin embargo, los dispositivos que se utilizan para la prueba no están disponibles en todos los centros médicos. Consulta con la aseguradora para saber si el control ambulatorio de la presión arterial es un servicio cubierto.

El proveedor de atención médica también podría sugerirte que te controles la presión arterial en casa. Los monitores de presión arterial domésticos están disponibles en las tiendas y farmacias locales. Algunos dispositivos guardan las mediciones en la memoria.

Tratamiento

La modificación de los hábitos de vida es fundamental. Estas medidas deben agotarse antes de iniciar el tratamiento farmacológico.

Si la hipertensión es grave se ponen en práctica al mismo tiempo que se inicia el tratamiento con fármacos. Las medidas generales son las siguientes:

  • Peso adecuado. La mejor medida es el índice de cintura/talla: para ello se divide el perímetro de cintura por la estatura en cm. Está aumentado cuando es superior a 0,50, en cuyo caso hay que aconsejar al paciente que pierda peso.
  • Caminar a paso rápido, durante un mínimo de 45 minutos, todos los días.
  • El colesterol LDL no debe superar los 115 mg./dl. Si es superior hay que aconsejar una dieta mediterránea: baja en grasas saturadas y con abundante fruta, vegetales, pescado y aceite de oliva.
  • Alcohol: no ingerir más de 30 g./día. de etanol (no sobrepasando los 300 ml. de vino, 720 ml. de cerveza ó 60 ml. de whisky). Generalmente se aconseja a los hombres que no beban más de dos vasos de vino al día y a las mujeres no más de uno.
  • Inicialmente, dieta estricta sin sal durante dos semanas. Si no se disminuyen las cifras de tensión arterial se puede continuar con una dieta baja en sal (4-5 g./día).

Valores normales de tensión arterial sistólica / diastólica

1-5 años: 95/65 mm Hg

6-13 años: 105/70 mm Hg

14-19 años: 117/77 mm Hg

20-60 años: 120/80 mm Hg

Mayores de 60 años: 140/90 mm Hg