Después de más de cinco décadas, el municipio de La Ceja del Tambo recuperó un importante predio público urbano donde funcionaba el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), una infraestructura que durante años generó impactos sociales, económicos y de seguridad desproporcionados frente a los beneficios reales para la comunidad local.
La recuperación del terreno marca un hito institucional y abre la puerta a nuevos proyectos estratégicos que buscan transformar este espacio en un centro de desarrollo social, con opciones como la construcción de una institución de educación superior o un centro de servicios de salud especializado, especialmente orientado a la atención de personas con discapacidad.
Un impacto urbano y social desproporcionado para La Ceja
El centro de reclusión de mediana seguridad operaba en plena zona urbana y albergaba cerca de 230 personas privadas de la libertad, provenientes en su mayoría de otros municipios y departamentos del país. Sin embargo, solo entre 20 y 25 internos eran oriundos de La Ceja, lo que evidenciaba un desequilibrio entre las cargas asumidas por el municipio y los beneficios reales para su población.
A esto se sumaba que el municipio debía destinar más de $130 millones anuales al INPEC mediante un convenio administrativo, jurídico, tecnológico y logístico, recursos que se invertían en procesos de detención preventiva y sindicados, sin un retorno proporcional para el territorio.

Problemáticas de seguridad y convivencia
Durante años, la operación del establecimiento penitenciario generó constantes afectaciones a la seguridad y convivencia ciudadana. Según reportes comunitarios, en el sector se presentaban:
- Consumo y tráfico de sustancias psicoactivas
- Motines e intentos de fuga
- Disparos y alteraciones del orden público
- Presencia de prostitución y actividades ilegales
- Riesgos asociados al traslado de internos considerados de alta peligrosidad
Estas situaciones impactaban directamente la tranquilidad de los residentes del sector y la percepción de seguridad en el casco urbano.
Un predio para el desarrollo social y el bienestar colectivo
Frente a este panorama, la Administración Municipal de La Ceja adelantó las gestiones necesarias para lograr la recuperación del predio y resignificar su uso en favor del interés general.

La alcaldesa María Ilbed Santa Santa explicó que actualmente se evalúan alternativas para que el espacio sea transformado en un proyecto de alto impacto social, entre ellos:
- Una institución de educación superior, que fortalezca la oferta académica local
- Un centro de servicios de salud especializado, con enfoque en atención integral y discapacidad
“Después de más de 50 años, logramos que este predio vuelva a manos del municipio. Nuestro propósito es transformarlo en un espacio que genere oportunidades, bienestar y desarrollo social, priorizando siempre la seguridad y la calidad de vida de los cejeños”, afirmó la mandataria.
Una decisión que fortalece el interés público
Con esta recuperación, La Ceja del Tambo ratifica su compromiso con la defensa del patrimonio público, la planificación urbana responsable y la transformación de espacios estratégicos en proyectos que aporten a la educación, la salud y la calidad de vida de sus habitantes.
La decisión representa un paso clave hacia una ciudad más segura, equitativa y con visión de futuro, donde los recursos y el suelo público se destinan al bienestar colectivo.



