Centro de Bienestar del Anciano, una familia en expansión para los adultos mayores de Marinilla

Entre risas, juegos, anécdotas y sabias palabras, así pasan los días en el Centro de Bienestar del Anciano en Marinilla, donde los adultos mayores que habitan allí conviven bajo los cuidados de profesionales en gerontología, que les dan esa oportunidad de vivir una segunda niñez.

El Centro de Bienestar del Anciano San José de la Marinilla fue un sueño que comenzó en 1943 ubicado inicialmente contiguo al hospital del municipio.

En 1963 fue constituido oficialmente como CBA, luego de la compra del predio donde actualmente operan. Jesús Jaramillo, padre de la hoy directora Gloria María Jaramillo, fue quien lo dirigió durante sus primeros años, desde ese momento la institución ha sido una herencia familiar que ha pasado por generaciones.

“Es por esto por lo que el asilo se convierte en más que un hogar sustituto, se convierte en una familia, que le brinda el acompañamiento integral a estos adultos mayores que lo necesitan, y que de verdad quieren estar en paz y tranquilidad sus últimos años. La institución es un hogar con San José como patrono y como padre de todos nosotros”, expresa su directora, Gloria María Jaramillo.

El hogar sustituto se ha convertido en el lugar seguro de los adultos mayores, para muchos de ellos ha sido la salvación, con personas que consideran su familia y con espacios para la diversión, los bailes, el deporte y actividades culturales y religiosas que los abuelos disfrutan cada día.

Así lo contó, María Belinda Sánchez Cardona, una mujer que hace 2 años hace parte de la comunidad del asilo: “Desde el inicio de la pandemia me dio mucha depresión, me sentía muy triste y no quería hacer nada, en ese momento llegue al asilo; acá me siento otra, me dan cariño, me dan abrazos, algo que nunca tuve en mi infancia, además, encontré el amor”, menciona María mientras señala a Don José Dolores Ceballos, un hombre de 86 años, desde que ella ingreso al centro fue amor a primera vista, según lo explican.

Los corredores del asilo están llenos de colores y artesanías realizadas por las manos de los adultos mayores, quienes cuentan con personas que se dedica a hacer diferentes sus días mediante manualidades y actividades recreativas. El mes del Adulto Mayor no ha sido la excepción, y aunque para institución todo el año es dedicado a ellos, en agosto se buscó un evento diferente que los motivara.

“En la institución también le hacemos reconocimientos a nuestros adultos. Este año los grados 5°, 10° y 11° de la Normal Superior han venido a compartir con ellos, a tener experiencias; ha sido un evento magnífico porque los jóvenes le han dado la importancia y el reconocimiento a los adultos mayores, donde ellos se siente posesionados de su casa mostrando con orgullo donde viven”, dijo Jaramillo.

Actualmente el CBA cuenta con más de 40 adultos mayores desde los 65 años, y que van incluso hasta los 107 años de vida, edad de su abuela mayor doña Francisca Ramírez, quien celebró su cumpleaños el pasado 17 de agosto.

Cada año la institución aumenta su porcentaje de adultos, por lo que desde el 2011 el asilo sigue construyendo el proyecto de su nueva sede, que consta de 11.029 m2 de diseño y tendrá una capacidad de 120 a 140 usuarios. Un sueño que no solo pretende ser un espacio digno, funcional y tecnológicamente dotado para los adultos mayores ocupantes del mismo, sino que también se propone ser un referente en los ámbitos local, departamental y nacional, al que la directora ha denominado, el Diamante de Marinilla.