La Unión: Versiones sobre la muerte de un joven en el comando de policía.

A 20 días de la muerte de Julián Álvarez ocurrida la madrugada del pasado 12 de noviembre en La Unión, fuentes cercanas a la Dirección de Policía de Antioquia, habrían manifestado que, en la noche en que se presentó el incendio al interior del comando de Policía del municipio, quien se encontraba de guardia no era un suboficial sino un auxiliar de policía, el cual al parecer se habría quedado dormido sin percatarse de lo ocurrido a escasos metros de la guardia.

Según el comandante de Policía de Antioquia, coronel Daniel Mazo, a quien intentamos contactar sin obtener respuesta, dijo en su momento que el joven haba sido esposado a una escalera metálica que estaba pegada al sillón que se incinero, que en el momento en que los uniformados se dieron cuenta del hecho ya era tarde, pues el joven estaba envuelto en llamas en su totalidad.

Álvarez habría ingresado al comando de Policía en la noche del 11 de noviembre cuando fue capturado por uniformados que lo sorprendieron en medio de una riña en cercanías al parque principal, 4 horas después de haber ingresado, es decir, la madrugada del 12  ocurrió el fatídico desenlace.

¿Negligencia de las autoridades y uso excesivo de la fuerza?

Si bien, la investigación sobre lo ocurrido avanza en sus términos ordinarios, familiares y allegados a la víctima alegan que Álvarez fue brutalmente golpeado cuando fue ingresado al comando y que producto de la presunta golpiza sufrió graves lesiones, hechos que fueron negados por las autoridades quienes califican lo sucedido como un caso fortuito, pues en el incendio también dos uniformados resultaron con quemaduras en su cuerpo, entre ellos el Comandante de Estación, el cual al intentar apagar las llamas salió afectado.

Otro de los aspectos que se presume un acto de negligencia y que habría sido incluso corroborado por la Policía, tiene que ver con el uso de un encendedor por parte del detenido al interior de la estación, pues en un procedimiento regular de detención o captura  existe un protocolo de manejo de las personas que están en dicha calidad, explicado por un Policía así «Lo primero es saber identificar si es una captura o un traslado, las capturas se realizan cuando el implicado haya cometido un ilícito y que nosotros como Policía lo sorprendamos en flagrancia o que tengamos una orden judicial, en el caso de una captura en flagrancia, lo primero es informar el motivo de la misma al capturado, luego se procede a esposar con el fin de ejercer una reducción de los movimientos manuales que pudieran derivar una agresión o una auto lesión. Al llegar al comando primer se hace una requisa exhaustiva de la ropa y las pertenecías, las cuales son dejadas en calidad de custodia, como celulares y objetos personales, cuando la persona esta alterada, alicorada o bajo el efecto de sustancias, se le retiran los cordones de los zapatos y se aísla en un lugar donde no pueda causar afectaciones, es indispensable retirarle cualquier elemento personal».  manifestó el uniformado, de quien guardaremos su identidad por motivos de seguridad. Según este protocolo argumentado por un miembro de la institución, de haber tenido una candela en su momento, bien podría considerarse como una negligencia por parte de la institución, pues es su deber ser, salvaguardar la vida de las personas y de quienes estén en calidad de detenidos, los cuales pasan a ser responsabilidad del estado.