Animalistas despidieron entre lágrimas a Santiago Giraldo, quien murió por salvar a su hermanito.

En la mañana de hoy en el municipio de Rionegro, fue despedido entre lagrimas por sus familiares, amigos, allegados y gremio de animalistas, el joven de 23 años David Santiago Giraldo Sosa, quien falleció el pasado miércoles en un balneario de San Rafael, en medio de un acto heroico.

Foto: Contexto.

Según versión de testigos, esta persona habría llegado hasta el bañadero conocido como El Taurete, junto con unos amigos y su hermano menor, quienes al momento del hecho se encontraban en el interior de las aguas del río Guatapé.

De forma repentina, su hermano lanzó un grito de ayuda, pues al parecer estaba siendo arrastrado por la corriente, por lo que no dudó en lanzarse a las aguas para rescatarlo, pues el joven era un excelente nadador según sus familiares; en medio del rescate,  fue atrapado por una corriente la cual terminó por sumergirlo y arrastrarlo aguas abajo.

El hermanito de este joven pudo salvarse, suerte con la que no contó David Santiago.

Animalistas lloran su muerte

La muerte de este joven no deja de sorprender a sus allegados y habitantes del barrio El Porvenir, pues su partida repentina dejo sin aliento a cientos de personas que en la mañana de hoy, lo despidieron en la Catedral de Rionegro.

Y es que no era para menos, David era un entregado por la naturaleza, las personas y los animales, constantemente hacia diferentes actividades en pro de múltiples causas, en especial a favor perros y gatos víctimas del abandono, no solo en Rionegro, también en otros municipios, donde llegaba de forma altruista a entregar cuido en albergues, calles y comederos callejeros.

Sus amigos ya olvidaron cuantos rescates y obras en pro de la fauna domestica pudo realizar, pues desde el albergue y casa de paso, Arca de Noe, tenía una historia con cada uno de los caninos desamparados que allí se encuentran.

Así lo recuerdan algunos lideres y miembros de la Fundación Antioquia Ambiental «El era un animalista y altruista, un muchacho muy joven que se dedicaba a ayudar a los animales y a las personas, era voluntario  de muchas causas, trabajaba por la gente pobre, por niños, ancianos, un chico universitario y emprendedor, buen hijo y buen hermano, de admirar».

«En los años que llevo siendo animalista, lo recuerdo así, integro, trabajador, muy serio, era la mano derecha de doña Noelia del albergue El Arca de Noe, en El Santuario, él incluso se quedaba hasta una semana en este albergue, ayudando a la señora con el cuidado de los perros, los bañaba, los sacaba a pasear y los llevaba al veterinario«.

«Para los que lo conocían y para los que no, solo basta decir que era una persona entregada a la causa, era un chico de bajo perfil que hizo mucho por los animales, una perdida irreparable«.

Desde nuestro medio de comunicación, extendemos un mensaje de solidaridad a la familia de este joven, quien con sus obras, dejo un gran legado en la comunidad del Oriente Antioqueño.