«Garavito del Oriente»: Pedófilo no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía.

En las últimas horas, la Fiscalía General de la Nación, informó que, en la audiencia de imputación de cargos realizada contra » El Garavito del Oriente» este sujeto de 63 años, no aceptó los cargos formulados por el ente judicial, luego de que se conociera una denuncia formal, establecida por dos víctimas de sexo masculino, quienes le relataron a la Fiscalía, los aberrantes hechos cometidos en su contra entre el 2005 y 2010 cuando ambos eran menores de edad.

Venimos desplegando labores tendientes a dar captura y a determinar la responsabilidad de quienes estén perpetrando actos de violencia sexual contra niños y niñas. Tenemos que destacar entonces, ese despliegue operativo del CTI que permitió la captura de un sujeto que tiene relación con distintos delitos de acceso carnal violento, acto sexual abusivo y acceso carnal abusivo por menor de 14 años”. manifestó el secretario de Gobierno de Rionegro, Carlos Garcia.

Los investigadores de la unidad CTI del municipio, habrían logrado hallar la responsabilidad de este hombre en por lo menos 20 delitos relacionados al acceso carnal abusivo con menor de 14 años, pues varias de sus víctimas quienes hoy en día son mayores de edad, le contaron a Entre Ceja y Ceja, cómo este hombre identificado con el nombre de Milton Mejía, los engrupía con el pretexto de «hacerles regalos» o darles cosas a cambio de «actos  sexuales» como tocamientos y masturbación en frente de ellos, la mayoría hombres.

Nuestro medio pudo establecer que, varios de estos delitos fueron perpetrados en el barrio Las Playas del municipio de Rionegro a finales del año 2006 y 2007, allí vivía esta persona con otros familiares.

Este hombre que es denominada por las autoridades como un depredador sexual y el “Garavito del Oriente”, habría perpetrado presuntamente en los últimos años, cerca de 20 abusos, delitos sexuales contra menores de 14 años en el municipio de Rionegro y otros en varios municipios del Oriente. Agradecemos por esta captura, es una acción importante y ejemplarizante de lucha en contra de ese flagelo que es el abuso sexual contra menores de edad”. manifestó el alcalde Rodrigo Hernandez.

Usaba como fachada su negocio de ventero de globos de aire, para atraer niños

Unos de los hechos que mas ha indignado a las Fiscalía y a la comunidad es que, este hombre usaba su negocio de venta de globos inflados con helio, para atraer la atención de menores de edad, desde hacia varios años tenia su propia empresa dedicada a este oficio, en la cual tuvo varios percances derivados de las malas practicas y uso artesanal de estas pipetas, en zonas como: Alto de la Capilla, Las Playas y Quebrada Arriba, donde habría sufrido varios accidentes por el mal manejo de estos elementos.

Hasta hace algunos años, e incluso meses antes de la pandemia del covid-19, era común verlo en el parque principal del municipio de Rionegro, donde vendía estos globos.

Las víctimas que denunciaron de manera formal a esta persona serian familiares, a los cuales aprovechándose de su parentesco  los habría accedido en varias ocasiones, hechos que conllevaron a problemas psicológicos y trastornos graves derivados de esta conducta.

Podría tener otros delitos graves en su contra, sobre los cuales nunca se abrió investigación

Entre Ceja y Ceja logró recolectar mas testimonios de algunas personas que, señalan a este hombre de varios delitos entre ellos un presunto homicidio cometido hace 15 años, otros manifiestan haber sido víctimas de amenazas proferidas por esta persona.

Uno de los casos mas graves ocurrió a mediados de mayo, y tuvo que ver con la perdida de la custodia o patria potestad que ejercía contra sus dos nietos menores de 8 años, con los cuales vivía en su casa ubicada en la vereda Galicia del municipio de Rionegro.

Por este hecho otros familiares lo habrían denunciado, pues presuntamente había cometido actos sexuales contra ambos menores, quienes son hijos de su primogénito, el mayor de tres hermanos.

No obstante las autoridades aún no se pronuncian frente a estos hechos, los cuales son materia de investigación.

Por ahora el «Garavito del Oriente» permanece custodiado por el GAULA a la espera de su traslado a un cárcel a las afueras del Oriente Antioqueño, mientras se programa el juicio oral en su contra.

Delitos sexuales en contra de menores de edad no prescriben.

Así quedó establecido desde febrero,  luego de la sanción, por parte del presidente de la república, Iván Duque, de la norma aprobada en noviembre del año pasado en el Congreso y que pone ese tipo de delitos graves al nivel de hechos de genocidio, lesa humanidad y crímenes de guerra, que eran, hasta ahora, los únicos que no tienen fecha de prescripción.

Duque señaló, durante el acto en la Casa de Nariño, que se da un paso histórico en la protección de la niñez en el país y destacó que la iniciativa tuvo el acompañamiento de amplias mayorías presentes en el Congreso.

Igualmente señaló que según estudios internacionales muchas de las víctimas presentan la primera denuncia 20 años después del hecho.

“Es un dolor con el que tienen que vivir una parte sustancial de su vida y solamente dan el paso para ser revelados ya avanzada su edad. Por eso, la imprescriptibilidad es para que ningún bandido pretenda arrebatar la inocencia de un niño y que quedara con el paso de los años en la impunidad tan execrable conducta”, dijo Duque.

Alcances de la ley

La norma no es retroactiva, es decir, no puede ser aplicada a casos registrados antes de la sanción presidencial, y solo se aplicará para los delitos contenidos en el capítulo del Código Penal denominado ‘Delitos contra la libertad, integridad y formación sexual’, es decir, acceso carnal violento, acceso carnal con persona puesta en incapacidad de resistir, acceso carnal con menor de 14 años, acceso carnal con incapaz de resistir e incesto.

Antes de la sanción de la norma estaba vigente otra ley, aprobada en el Congreso en el 2007, la cual había establecido que frente a delitos sexuales la justicia tendría 20 años para judicializar a los responsables y que ese tiempo empezaba a correr a partir de que la víctima cumpliera los 18 años.

Pasado ese término, así la justicia contara con gran cantidad de evidencia, no era posible procesar a los victimarios.

Esta norma hace parte de las alternativas planteadas en el Congreso, y que han tenido el apoyo del Gobierno Nacional, para enfrentar el alarmante fenómeno de ataques sexuales en el país contra los menores de edad.

Junto a este proyecto se aprobó en la pasada legislatura la cadena perpetua para los violadores y asesinos de menores de edad. La norma no ha entrado en vigor y está pendiente de la reglamentación, que será presentada al Congreso en marzo por el ministro de Justicia, Wilson Ruiz Orejuela.

Según cifras preliminares de Medicina Legal, el año pasado sus peritos realizaron 15.359 exámenes médico-legales por casos asociados a violencia sexual que tenían como víctimas a menores de edad; 13.011 víctimas eran mujeres y 2.348, hombres. En el 2019, la cifra de casos examinados llegó a 22.603, de los cuales 19.278 correspondían a mujeres y 3.325, a hombres. Y en 2018, las víctimas menores de edad fueron 22.304, de ellas 19.323 fueron niñas y 2.981, niños.

Según el reporte oficial de Medicina Legal, la mayoría de víctimas registradas el año pasado eran menores de entre 10 y 14 años con 7.257 hechos, seguidos por víctimas de entre 5 y 9 años (4.063), de 15 a 17 años (2.316) y de 0 a 4 años (1.723).

Y el mayor número de victimarios eran los padres o los padrastros de los menores, lo que evidencia el alto riesgo que corren los niños en sus hogares, donde tendrían que estar más seguros.

Sin embargo, la norma, lo mismo que la ley que aprobó la cadena perpetua para violadores y asesinos de menores de edad, no ha sido ajena a las críticas de algunos sectores.

El penalista Francisco Bernate señaló que los delitos prescriben como parte del derecho convencional que establece ser juzgado en un plazo razonable. “Si el delito tiene prisión perpetua, de inmediato es imprescriptible”, añadió tras considerar que la norma de cadena perpetua ya tenía implicaciones sobre la prescripción del delito.