Opinión: La gran crisis oculta tras la pandemia

Hace más de un año que hemos estado hablando de los efectos del COVID- 19, y es que esta crisis después de la segunda guerra mundial, ha sido el evento de mayor impacto global, trayendo consigo serias afectaciones a la vida, la salud y la economía.

Quizás, esta crisis ha sido más visible por el cubrimiento periodístico que ha tenido, o tal vez sea por el entorno intercomunicado y globalizado en el que vivimos, pero hay una crisis mucho mayor, una crisis oculta con la capacidad de eliminar o modificar la forma de vida que conocemos, una crisis que por décadas nos hemos negado a reconocer, una crisis llamada cambio climático.

Existen estimaciones de la Nasa que proyectan la desaparición de varias ciudades a causa del calentamiento global; New York, Tokio, Venecia, Miami (incluso Cartagena), corren el riesgo de no ser más que vestigios de una sociedad que se negó a reconocer la mayor amenaza a su supervivencia.

Para poder visualizar los efectos de esta crisis, no tenemos que irnos lejos. Año tras año vemos como la calidad del aire en el Valle de Aburrá empeora, las afectaciones por las lluvias en el municipio de La Ceja se están presentando en sectores en los cuales no se presentaban y así podríamos seguir enumerando múltiples casos. Esta crisis pasó a ser tan seria que, el nuevo presidente de los Estados Unidos Joe Biden, consideró el cambio climático como un asunto de seguridad nacional.

Urge que como ciudadanos, asumamos hábitos que contribuyan a mitigar esta situación; es perentorio que los gobiernos locales adopten y ejecuten estrategias y políticas de adaptación al cambio climático que disminuyan el impacto y las perdidas en la población.

 

Brayan Andrés Vélez

Administrador de Empresas, Esp. en Alta Gerencia para SIG, Dip. en Gestión del Riesgo de Desastres

Fundador de Evolución Empresarial