Comerciantes de San Antonio de Pereira le piden a la Alcadía que los deje trabajar

Es crítica la situación que viven los diferentes establecimientos del barrio San Antonio de Pereira en Rionegro, pues durante los últimos siete meses han vivido la peor crisis económica de su historia, y todo debido a la pandemia y a las duras medidas de restricción tomadas por la misma.

Desde el pasado 1 de septiembre, día en que comenzó la denominada por el Gobierno Nacional ‘nueva normalidad’, la economía de todo el municipio se ha venido recuperando, sin embargo, los establecimientos de esta zona de Rionegro son los que particularmente han tenido más condiciones a la hora de abrir al público.

Es por las condiciones de los espacios, y la cantidad de gente que puede visitar San Antonio de Pereira en un solo fin de semana, que la Alcaldía de Rionegro ha tenido la lupa puesta sobre estos sitios, exigiendo que se cumplan los protocolos de bioseguridad, limitando el aforo, prohibiendo la ingesta de licor y sobre todo disminuyendo las horas de atención al público, pues antes de la pandemia estos lugares estaban abiertos hasta las 2:00 a.m., ahora solo lo pueden hacer maximo hasta las 10 de la noche, lo que según los comerciantes, “Ha disminuido considerablemente la clientela”.

En los últimos días se vuelto viral en redes sociales una imagen donde se ve una pancarta en la fachada de uno de estos establecimientos ubicado específicamente en el parque de San Antonio donde se lee la consigna: “S.O.S Alcalde déjenos trabajar”, como una manera de protestar en contra de las medidas que ha utilizado la Alcaldía, para tratar de controlar la pandemia del Coronavirus que, en Rionegro, ya ha dejado más de 3 mil contagiados y más de 30 muertos.

Con este tipo de manifestaciones, los dueños y trabajadores de estos establecimientos le están pidiendo al Alcalde que se respeten los horarios de atención que se tenían antes y ellos aseguran que cumplirán con todos los protocolos de bioseguridad.

En solo este sector de Rionegro son más de 15 los establecimientos comerciales, los que han tenido que cerrar sus puertas definitivamente debido a que no soportaron la magnitud de la crisis.