La sabiduría detrás del triunfo de Fernando Gaviria

Hernando Gaviria, padre del campeón mundial Fernando Gaviria.

El corazón de los cejeños se infla de orgullo cada vez que en las ondas de radio o televisión se menciona el nombre de su paisano, Fernando Gaviria.

El mejor velocista del planeta nació en La Ceja del Tambo, un pueblo que desde siempre ha tenido la bicicleta como medio de transporte, una insignia que catapultaba al municipio como la capital colombiana de las bicicletas y que hoy, debido a los grandiosos triunfos de Fernando, se menciona en lo más destacado del ciclismo mundial.

Sin perder la sencillez, su padre Hernando Gaviria se llena de orgullo mostrando en su celular de pantalla táctil algunos de los videos que registran en redes sociales las hazañas de su hijo. Con satisfacción narra aquellos capítulos que marcan los triunfos en su vida, incluyendo el saber que quien formó desde chico a Gaviria fue él. “inicialmente se escuchaba la vuelta a Colombia por la radio entonces de ahí salió la pasión por el deporte”, recuerda don Hernando.

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Formar para el ciclismo

Luego de explorar cuál era su verdadera pasión, don Hernando descubrió que también podría compartir sus conocimientos en el ciclismo como entrenador de escuelas de formación. Gaviria se desempeñó como docente en algunos colegios del municipio. “uno de los primeros clubes de ciclismo de la localidad es el club Escuela de Ciclismo ´Clecilja´, el año pasado creamos el club Escuela de Ciclismo Gaviria”, comenta don Hernando.

Pero lo que en sus inicios parecía ser un viaje por todos los deportes, sus dos hijos Fernando y Juliana, se decidieron por el reto de montarse al caballito de acero de la mano de su padre.

Se comenzó con una escuela de formación deportiva, porque Fernando en sus inicios estaba en la escuela y participaba en diferentes deportes como baloncesto, microfútbol, voleibol y atletismo. Entonces era una verdadera escuela de formación deportiva, eso es lo que todo niño necesita tener para poder a los 14 o 15 años dirigirse hacia un solo deporte. A Fernando le surgió porque nosotros viendo el Tour de Francia él me decía ‘papi, yo tengo que ir a correr allá’ y ya lo cumplió”, cuenta Hernando mientras rememora momentos claves en la historia del ciclismo colombiano.

Los Gaviria Rendón

Don Hernando, con 45 años de trayectoria deportiva, refleja en su rostro tranquilidad al tener a sus dos hijos en la retina de la prensa mundial, pues desde que son pequeños Fernando y Juliana Gaviria Rendón, llevan en alto el apellido de su padre. Fernando se ha convertido en un reconocido ciclista colombiano, destacado por la velocidad en competencias importantes del mundo como el Tour de Francia, el Giro de Italia y algunas clásicas del ciclismo, mientras Juliana se caracteriza por ser una de las grandes ciclistas de la velocidad en Colombia. Además, es reconocida por ganar una Copa del Mundo.

El hombre de voz gruesa que, con su espíritu de líder, enseña a los más pequeños del ciclismo a ser mejores cada día, todos los días se levanta desde las 5 de la mañana. Siempre lleva puesta una sudadera y una camiseta blanca que le representa hasta en las competencias más grandes del ciclismo donde acompaña como visitante a su hijo Fernando. Del aluminio al carbono: ahora es Fernando Gaviria quien vuela como ave pasajera por las pistas mundiales en Europa, siendo así el orgullo de su padre.

A pesar de que en este momento no practica el deporte, al lado de su hijo lleva la relación más fraternal al ser su compañía en cada competencia.

Yo estuve con Fernando en el segundo campeonato del mundo Élite, que fue en Londres. Es una sensación indescriptible. Uno no sabe ni qué siente y antes de eso uno es muy nervioso por lo que va a pasar. Lo mismo cuando estuve en el Giro de Italia: eso fue una alegría inmensa y ya lo último fue este año en California, cuando ganó tres etapas”, cuenta el padre de quien la prensa argentina apoda ‘El Misil’.

El diario vivir

La rutina que comienza a las 5 a.m. y termina a las 9 p.m. con una charla acompañada de café y anécdotas con los padres de familia de los futuros escarabajos que diariamente se dedica a entrenar. Don Hernando espera ver triunfar a todos sus pupilos, “mi mayor sueño y anhelo es seguir trabajando y sacando grandes deportistas y personas. Lo más grande sería que otro alumno sea campeón del mundo, sé que podría lograrse”.

Aunque Fernando pertenezca a un equipo profesional de ciclismo, nunca deja a un lado los conocimientos de su padre, teniendo presente el rol del entrenador que lo formó. “Él siempre me pide consejos antes de una competencia”, afirma Gaviria; sin embargo, don Hernando es consciente de que, pese a que él como papá siempre fue su formador, ahora hay muchas personas del equipo que le indican qué es lo que tiene que hacer. “En las carreras yo dejo libertad, no le pregunto porque eso ya viene direccionado, él ya sabe qué tiene que hacer y ya él toma sus decisiones porque es muy rápido mentalmente para tomarlas”, puntualiza.

A pesar de la bonanza que viene con el triunfo deportivo, Hernando no se baja de su Chevrolet Swift. El hombre de piel trigueña y de buena estatura, con su cabeza rodeada de sabiduría, es la representación de la disciplina y el sacrificio con el que se debe formar un deportista exitoso, que siendo ya adulto y con 2 hijos que son el espejo de su trabajo, no hace a un lado la persona humilde y sencilla que siempre ha sido.

Por: Santiago Bedoya Ospina. Comunicación social UCO.